Dicho popular y conocido por todos, seguro, pero dícese de una manera fina de decirle a alguien, que te importa tres pimientos (otra manera suave de no decir otra cosa), lo que piense, vamos, que pasas de él o ella.

La cuestión es, que más de una vez nos habremos tenido que callar con el profe, a riesgo de una mala contestación por parte de su persona y encima, que te coja manía, por todo el curso, y sin pasarnos de drásticos, por el resto de tu vida. Que si, que aun existe eso de: “el profe me tiene manía”, y encima es que es cierto!!; hay que tocarse las napias…que si no le besas su hermoso culo, para colmo, es que ya no puedes ser uno de sus ojitos derechos (ni que tuviera varios). Y ojito con contestar al colega, prfff, tú mutis por el foro, ni se te ocurra subir escasos decibelios esa hermosa voz que dios te ha dao’, que la armas.

Recuerda, siempre una sonrisota de oreja a oreja, aunque en el fondo te sientas como la reencarnación de Judas (por lo de falso, no por otra cosa), y si vas hacer un mal gesto, con calma, pasos calculados y justo, justito, cuando este de espaldas, ya sabes que los profesores son una raza especial, por no decir espacial, y que son algo quisquillosos, en lo que se refiere a gestos amenazantes o que insulten a su venerable persona. A veces me dan ganas de coger el teléfono y dar un toque a Mulder y Scully, aquí tienen unos buenos expedientes X y todavía no se han dado cuenta.

Luego que nos pregunten si hemos tenido una adolescencia feliz, ¡ja!, ni de coña, estos engendros, creados por la siniestra mano del de Arriba, han ayudado a que tengas una idea del profesor, un tanto especial, y que arrincones tanto tu especial “cariño” hacia ellos, que tus futuras generaciones, cuando te vayan con el cuento de: “El profe me tiene manía”, tú no recuerdes nada de lo que te sucedió a ti, y le digas al pobre angelito: “Bobadas, eso son imaginaciones tuyas”. Hay muchas teorías sobre esto, y la que gana peso, es una que dice, que los seres que trabajan como empleados de la enseñanza, son seres de otro planeta, camuflados…

En fin, que nosotros siempre haciendo lo posible, y ellos pisándonos las ganas; aquí os dejo con otro refrán: “A cada cerdo le llega su san Martín”, y será cuando nuestra “venganza”. Chicos, sea cual sea vuestro final en este año de las clases, ha disfrutar el veranito, os aseguro, que no merece la pena, llevarse un mal trago, ya se llevaran ellos patadas en el culo!!!.