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¿En qué se basa ese misterioso mundo del sueño?, varias son las respuestas, pero a pesar de tanta charla, sueño premonitorio y candajadas similares…¿Qué ocurre cuando soñamos cosas que…cómo decirlo…no encajan?. Una vez abres el ojo, te lo frotas y decides volver a ser persona, todo se va a la mierda, volvemos a estar en nuestra linda camita con sus cuatro esquinitas “vocalizando” varios bostezos seguidos que llegan a lesionarnos la mandíbula. Y piensas….a ver, hace un rato estaba rodeada de gente desconocida en un sitio no identificado haciendo cosas que no recuerdo (o no quiero recordar), cavilas un poco más y reconoces lo más fácil y “cuerdo”: “Menuda chorrada, hay que joderse…”. Los sueños, lejos de las interpretaciones de Freud y sus súbditos, son tesis personales de las que podemos reírnos e incluso llorar, sacarles todo el partido coloquial posible y, muy importante, escribirlas para no olvidarlas, porque al parecer utilizamos tan poca neurona al almacenarlas que se fugan así, como si nada. ¿Cuál es tu sueño?. Hombre pues mira, buena pregunta, más que nada porque si has soñado (despierto) algún día con ser astronauta, probablemente sea lo único que no has soñado ni la más dichosa de tus somnolientas noches. ¿Y si al final no es lo mío?... un día soñé que me sacaba los mocos en plena vía pública...si, definitivamente, creo que tengo un problema respiratorio, mejor lo dejamos. En cambio, si sigues caminando sobre tus sábanas de franela y al despertarte estás al borde de la asfixia con la cabeza en los pies de la cama o al contrario, despegas tus legañosos párpados como si sonase la alarma de incendios (que por otra parte no tienes en casa), está claro: has tenido una pesadilla. Te despiertas acojonado, sudando, babeando y al borde del infarto. Todavía no eres consciente de lo que te rodea y de que la peli de acción se ha terminado, si majo si, la has cagado, lo más terrible que te podía ocurrir sin sufrir perjuicios físicos de metralla o dinamita se ha ido al garete por culpa del gallo incorrupto de tu despertador (u otros gallos humanos). ¡Ah!...se siente, otra vez será, ¿Quizás lo tuyo sea dedicarte a los efectos especiales?, yo lo pensaría seriamente. Como decía Siniestro Total, “camino de la cama, es el mejor camino…”. Dormir es un placer pero soñar…no siempre lo es. … Continuará
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