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Si, así es…para tristeza
de muchos y alivio de la competencia en la hora de acceso al Prime Time
nocturno, Pecado Original se despide de su incondicional audiencia. Ayer, 9
de junio, el equipo del programa más desinhibido de Telecinco, nos decía
adiós con un especial de los momentos más enternecedores y grotescos de su
vida televisiva.
Según fuentes cercanas a la productora del programa Atlas-Salta, achacan el
retiro del programa debido a su 18% de audiencia y no al 22% que alcanza la
cadena de televisión privada. A pesar de los esfuerzos que la productora
hace por mantener ese dato, que la audiencia sea el único motivo de la
exclusión de Pecado Original de la parrilla, no está tan clara. Según
parece, las relaciones que el presidente del gobierno, José Luís Rodríguez
Zapatero, mantiene con la cadena del grupo prisa, no son demasiado
satisfactorias ni para él ni para su partido.
¡Y todo por culpa de la audiencia!. Lo que está claro es que la culpa
siempre la tenemos que tener los mismos, los espectadores, los que nos
tragamos desperdicios televisivos minuto a minuto, los que absorbemos más
propaganda de la permitida, los que nos “creemos” los vapuleos de la
autorregulación de la publicidad y los contenidos en horario infantil. Una
cosa es pecar y otra muy distinta pasarse de listos. Ya sea ZP o el nivel de
audiencia, parece más ¿lógico? pensar en términos de rentabilidad y, si
además para la fórmula tenemos a un presentador estrella y un formato de
éxito como es el de Operación Triunfo, apaga y vámonos, nunca menor dicho. Y
como para dudar estamos del gancho de un presentador estrella como es Jesús
Vázquez, del que no pasamos por alto sus dotes de comunicador (cada vez más
prolíficas desde que salio del empotrado, sin ánimo de connotar, dicho sea
de paso) y de un programa en declive ya sea por los responsables de él hasta
el momento o por su cansina línea de marketing y desagravio seudoartístico.
En cualquier caso, los momentos de despelote irónico festivo de Pecado
Original, serán sustituidos por los alaridos de las miles de personas que
desean entrar de cabeza en el programa trampolín ya de sobra conocido
mundialmente. Así que ahora en lugar de desparramarnos en el sofá sin más
dilación que la de rompernos un poco el pechito con los gags de los padres
pecadores, tenemos dos opciones: la primera, enterarnos día a día de las
tendencias textiles de cómo convertirse en un fashion victim y acabar
poniéndonos una T-shirt estampada con el grito de la más loca de todas:
“Quiero un hijo gay” o bien practicar ese deporte intuitivo del dedito,
pulsando compulsivamente alrededor de la gran manzana de nuestro mando a
distancia.
El programa de zapping in situ, que totaliza el absurdo político general del
país y de más allá, no hace distinciones de políticos o partidos, todos
tienen su momento de fama pecadora, para que nadie sea menos que nadie. Pero
al parecer hay aludidos respecto al tema que, por otro lado, ponen excusas
de protección en el horario infantil, que según María Teresa Fernández de la
Vega, el programa burlaba. ¿Podemos creernos que una ministra de cultura no
vea la televisión?, pues eso parece, porque hay peores contenidos a las 3 de
la tarde en los telediarios de casi cualquier emisora de televisión que las
intenciones del equipo de Pecado Original. Vuelve el síndrome esperanza
Aguirre, ¡Échate a temblar!. Como nos gusta reírnos de otros y cuanto nos
pesa cuando somos nosotros las “víctimas”.
Desde mi alcoba forrada de
apuntes, 10 de junio de 2005
Desde estas malogradas
líneas de eco televisivo y de queja del pequeño universo
consumista-mediático-consciente…CQC, o te moderas o vas directo a la hoguera
sin rememorar entrevistas con Manel Fuentes que valgan. ¡Peca o muere!
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