Nosferatum 3
(by ErDavi)
Como todo caballero que se precie me guardo lo que paso en aquella para mí. Sin embargo si os voy a decir el contenido de esta. Ahora cada cual que haga su receta.
Un colchón cuadrado de encargo, latex y 2' 70 de lado, un sueño de juventud, todas las camas se me hacían pequeñas. Una colcha de piel de oveja negra que colgaba con poderío, bajo la cama un alfombra de un material suave y peludo, os diría el nombre pero era muy raro y ya hacía mucho tiempo que la compre. Un minibar con champán y unos sabrosos bombones suizos. Las paredes estaban revestidas de espejos. En el armario dos pijamas de tela uno de mujer talla grande y otro para mi hecho a medida por mi sastre. Me encanta como le queda la ropa olgada a las mujeres me parece muy sensual. Para completar dos sombreros de cowboy, una pipa de fumar, hierba india aceleradora de la libido, varias flechas, un arco, un pistola llena de petardos y un cazasueños.
A la mañana siguiente me desperté y a mi lado seguía dormida Stefannie, más bella si cabe que ayer con sus bellas nalgas a la vista. Tenía un lunar muy sensual sobre estas y me dio por besarlo. Poco a poco y con delicadeza fui subiendo por su espalda para tras una breve pausa en su cuello acabar en su tierna cara.
Era una chica tremendamente dulce, abrió los ojos mientras su sonrisa despertaba. En ese momento me sentí rebosante de esa sensación de amor infinito, me encontraba plétorico a su lado. La invite a desayunar entre besos y caricias que anunciaban el fin de una relación perfecta. Incluso me notaba agobiado con la sensación de perdida y me decía a mi mismo ¿Por qué no repites?
Si eso es lo que debo hacer. Así que la di el número del último móvil que me había comprado.
Al llegar al trabajo fui saludando a todos mis empleados, me gusta estar cercano a ellos, saber lo que hacen. Son mi pan de mañana es lo mínimo que puedo hacer. En mi plan de trabajo me gustaba compartir con todos a eso de las once media hora de café y como tampoco eramos una empresa muy grande en cuanto a trabajadores pues podía hablar con todos sobre sus vidas a lo largo de la semana.
Ya os he dicho que me encanta la vida que llevo, me gusta tratar bien a la gente y que esta me trate bien.
El jueves volví a quedar con Stefannie, cenamos en un restaurante italiano a la luz de las velas con baladas rómanticas de fondo. Estaba como en una nube, la veía ahi tan llena de energía, tan rabiosamente exquisita. Esta vez teníamos tiempo para conocernos y como todas personas recien se descubren nos fascinabamos mutuamente, nuestras manos estaban en contacto constante y nuestras miradas llevaban una conversación paralela a la que manteníamos con palabras. Me resultaban muy interesantes muchas de las ideas que tenía sobre la vida, sobre como vivirla, como exprimirla. Esa noche acabamos a la puerta de su casa con un leve pero intenso beso.
Al regresar a la mía me entraban ganas de correr y saltar, estaba en las nubes. ¿Y si esta fuera la chica de mi vida? No, no lo creo, esto ya me sonaba de otras veces. Abrí la puerta y la luz estaba dada, en el sofá Patrick.
- Hola Patrick. ¿cómo vos por aquí? Ven dame un abrazo.
- Hoy he estado en Nosferatum y he visto a una chica que me conocía, se llamaba Alba y me ha pregunta por ti. ¿Qué has hecho esta vez?- dijo entre risas.
- ¿Alba? No recuerdo a ninguna, a no ser que sea una chica rubia que estaba un poco loca y bastante buena. ¿Qué te ha dicho?
- Jajajaja, ha sido muy gracioso, me ha dicho que algo así como que podías intentar refugiarte en otras faldas pero que en el fondo sabes que eres suya, jajajaja. ¿Con qué clase de gente te juntas tio? Jajajaja.
- Te ha dicho eso, jajaja. En fin, no sé, se me presentó el otro día y yo al principio dije con lo buena que esta viene ella sola, no hace falta que yo vaya a buscarla.
- Por lo demás parecía una chica maja e incluso cuerda.
La verdad es que estaba intrigado sobre lo que podía haber hablado aquella mujer misteriosamente enajenada con mi amigo. Así que le pregunté, que para eso es mi amigo.
- ¿Qué te ha contado?
- Jajajaja, dijo que me lo preguntarias y que no te lo dijese, jajajajaja. Así que no sé si contartelo, mejor no. Si estas intrigado habla con ella ¿ Lo estas?
Joder Patrick por que me haces esto, me obliga a decir que no, sera cabroncete.
- No, no, es igual, sobreviviré.
- Ya me parecía, jajajaja.
En el fondo y no tan en este sabía perfectamente que estaba bastante intrigado.
- ¿Cómo es que estas hoy jueves por aquí? ¿No se te dio bien la noche?
- La verdad es que después del encuentro con Alba quería ver la cara que ponías al contartelo, esa chica tiene algo que la hace muy muy atractiva. Y quería tu bendición, puesto que en principio parecía que iba a acabar contigo y según ella estas huyendo. Pues quería eso, tu aprobación para pasarmela por la piedra, jajajaja. Ya sabes que yo ante todo te respeto.
¡Qué mal les sienta algunos no follar! Me cago en la hostia este tío viene aquí hoy en plan tocapelotas.
- Pues no la tienes, jajajaja. ¿Qué vas hacer?
- ¿Porqué?- dijo el muy caradura ocultando su risa con los labios y mostrandola en su mirada.
- Tú me has dicho que si te doy mi consentimiento y no lo hago, con eso debería valerte.
Patrick comprendió perfectamente que no debía hablar más sobre ella así que una sonrisa picara me abrazo y se despidió hasta el día siguiente, nuestro día del té. Era una complicidad tal la que teníamos que en cierta forma podría asustar. Yo le conocía mejor que él a si mismo y viceversa. Esto me recuerda a aquellas mujeres que apenadas dicen que porque les tienen que gustar los hombres con lo poco que nos entienden. |