Cistierna, un pueblo minero
(by Yello)
Un pueblo con relevancia en la edad media
La iglesia de Santa María
San Guillermo de Peñacorada
Cámara del obispo
Edad moderna
Pueblo labrador y ganadero
Vida religiosa
Los despoblados
Cistierna y los factores de su despegue
Centro comercial
Tensiones sociales y euforia minera
La huelga de hambre de 1.917
La euforia minera en los años 20
Pujos de población importante
La Segunda República
Los primeros días de la Guerra Civil
La Guerra Civil Española
Penuria y dificultades
Realizaciones de la posguerra (Hasta 1.992)
Nombres para un pueblo
Un pueblo con relevancia en la Edad Media
La palabra Cistierna viene de otra latina cisterna, que es como se denomina a este pueblo en la Edad Media. "Cistierna" significa aljibe o depósito para recogerle agua de la lluvia y se castellaniza, según Corominas, a partir del siglo X. El derivado latino "cisterna" tiene su raíz en "cista" (cesta o cuenco), que es la forma que ofrece, sin duda, el lugar de su asentamiento, si es que aquí los romanos no construyeron sus cisternas para el lavado de los minerales, preferentemente de cobre, extraídos de las Minas del Alto Esla.
En efecto en El Bierzo hubo un pueblo (hoy desaparecido) llamado "la Cistierna por estar en un valle profundísimo", según Madoz.
Del paso de la prehistoria y de la protohistoria por estas tierras de Cistierna quedan vestigios, no sólo en la toponimia, como Peñacorada o Agua Salio, sino en las hachas, anillas y otros objetos de la Edad de Bronce, así como de escorias de una mina de cobre cercana al Puente de Hierro, que fue explotada por los romanos. A Cistierna se le tiene igualmente como línea divisoria entre el pueblo cántabro y el vacceo.
También parece que la palabra "ajagariz"es reminiscencia del paso de los moros por esta tierra. Esta fuente en el pasado fue considerada como medicinal y está catalogada como una de las más famosas. De ella se dice "merece nombrarse una que se encuentra en Jaharaíz, al empezar la Ribera de Gradefes, de la cual sale un chorro de agua a bastante altura y con bastante fuerza, para arrojar a larga distancia las varas de brezo, que los transeúntes por entretenerse introducen en ella".
Es totalmente gratuita la hipótesis de algunos poetas que han cantado las bellezas y las glorias de esta villa vinculando a Cistierna con el Cister, ya que esta Orden, al aparecer por primera vez su nombre, aún no existía.
Sabemos que en el año 1000 existía aquí el Monasterio de los Santos Facundo, Primitivo y Cipriano, que pronto quedó vinculado al Monasterio de San Benito el Real de Sahún.
Tampoco nos consta quién fundó este cenobio. Es casi seguro, a juzgar por un documento que mencionaremos, que fue iniciativa de la Familia Flaínez, que a poco más de dos kilómetros tenía instalado su castillo de Aquilare o Aguilar en la cresta de una roca perteneciente al territorio de Sabero, casi ya en sus límites con Cistierna. De hecho en el año 1071 estaba en manos del Conde Flagino Fernández.
El monasterio era dúplice, es decir de monjes y monjas por separado, según el estilo de la época y como lo acredita su actual denominación de "Los Conventos" y los restos humanos de hombres y mujeres que se han encontrado entre sus ruinas.
En el año 1001 este monasterio es citado indirectamente en un escrito de la Catedral de León por el que Don Velasco y Doña Elo venden unas viñas a Teodilki en Cistierna, junto al río Esla. En esta venta curiosamente se citan dos mozárabes llamados Abnizar y Zuleimán.
Constatábamos a través de otro documento del Monasterio de San Pedro de Eslonza que el monasterio de Cistierna el día 15 de octubre de 1071 ya está en manos del rey Alfonso VI, que se lo ha arrebatado al Conde Flagino Fernández, para dárselo a su hermana Doña Urraca con un buen puñado de villas en la Ribera del Esla y "con todos sus habitantes".
En el año 1081 surge una contienda entre la Infanta Doña Urraca y Don Pedro, Obispo de León, determinando el rey Alfonso VI que las heredades de la Iglesia de León no pasen al realengo, por lo que el mismo monarca en el año 1088, sin duda a causa de la muerte de su hermana Doña Urraca, dona los monasterios de Cistierna y Vega de Monasterio al Obispo Don Pedro, que los entrega a su vez a la Iglesia de Santa María de León.
Al año siguiente el rey amplía la donación incluyendo entre los monasterios citados el de San Félix de Sabero y las Ermitas de Santo Tomé, San Andrés, Santiago Apóstol y San Jorge, todas ellas "bajo Peñacorada".
En el año 1120 vuelve el Obispo Don Diego a hacer donación del Monasterio de Cistierna a la Iglesia de Santa María de León. Desde entonces no se vuelve a tener noticia de este monasterio, que lo mismo que sus vecinos de San Félix de Sabero y el de Vega de Monasterio, hay que darlos por desaparecidos ya dentro del siglo XIII. Únicamente el topónimo de "Los Conventos" y el descubrimiento de sus ruinas, surcadas por el moderno Canal del río Esla, nos han permitido localizarlo en una antigua negrillera situada dentro de la llamada "Finca de Albano" ubicada al Norte de Cistierna, entre la carretera de Sahagún a Las Arriondas y el río Esla.
La iglesia de Santa María
El nombre de Cistierna suena inmediatamente por el año 1122 cuando un presbítero llamado Don Pedro Velaz acomete a sus expensas la edificación de la Iglesia de Santa María de Cistierna, con su hospital anejo, para pobres y "míseros caminantes que pasan por el scoplum o Escobio de Aguilar, para lo que se pide ayuda al Obispo de León Don Pedro y otros devotos. Inmediatamente después se procede a la donación del hospital a la Iglesia de León.
Cuando se han terminado ya estas obras en el año 1143, se invita al Obispo de León, Don Juan Albertino, para que venga a consagrar la iglesia, lo que hace aprovechando la oportunidad para confirmar la anterior donación.
En 1172 firma la escritura de donación del realengo de Quintana de la Peña a la Iglesia de Santo Tomé de Peñacorada por parte del rey Fernando II y su esposa con el rey Alfonso, un vecino de Cistierna llamado Juan Petri Pérez. En 1199 Alfonso IX concede a su esposa Doña Urraca como dote matrimonial la villa de Cistierna.
San Guillermo de Peñacorada
SAN GUILLERMO DE PEÑACORADA Otro hecho que da a conocer a Cistierna durante el siglo XII fue la llegada de San Guillermo, que Argaiz y Sandoval parece que equivocadamente colocan en el siglo X, mientras que un documento de la Catedral del año 1171 habla de la donación por parte del rey Fernando II y su esposa Doña Urraca de un monte de Morgovejo conocido como Bustraniego para que edifiquen allí los monjes un monasterio que en caso de dejar de existir debe pasar a la Sede Legionense, mientras que sus monjes deben ponerse bajo la obediencia del ermitaño Guillermo de "Penna Coralda".
San Guillermo para unos era un monje fugitivo del monasterio de Sahagún (supuesto totalmente improbable) mientras que para otros es un ermitaño que al estilo de San Froilán o San Atilano abrazan con el tiempo la vida monacal. San Guillermo parece que se acogió en primer lugar en una gruta de la falda meridional de Peñacorada muy cerca de Cistierna, pasando desde aquí al Priorato de Santo Tomé de Peñacorada, situado a poca distancia en término de Quintana de la Peña, pues así lo da a entender un documento del siglo XVI perteneciente al Monasterio de Villabuena cercano a Bembibre al que se trasladaron parte de sus restos. También es cierto que San Guillermo o fundó o se acogió a la hospitalidad de la Abadía próxima al Santuario de la Virgen de la Velilla en la zona norte de Peñacorada. La Abadía se regía por la Regla de San Agustín y no por la de San Benito, como falsamente nos hacen creer ciertos autores, como D. José González, por lo que a San Guillermo hay que considerarle como Canónigo Regular de San Agustín.
La Abadía de San Guillermo quedó secularizada en el año 1306 en que el Obispo Don Gonzalo la traladó a la Catedral de León convirtiendo a un canónigo en Dignible hasta su extinción en el siglo XVIII.
El Libro de la Montería del rey Alfonso XI, aparte de situar importantes vocerías y armadas en "Peñacoralda", "San Guiyelmo" y "Río de Mora", hace partir una muy importante "dende en derecho de Cestiérniga por allende el río fasta en derecho de Sanct Helices".
San Cámara del obispo
A Cistierna se le cita en otro documento de la Catedral de León del año 1347 en el que se habla de Don Enrique, hijo del rey Alfonso, a quien se le atribuye el título de Conde de Cistierna, lo cual parece que tiene sus antecedentes en la mencionada dote matrimonial otorgada por el rey Alfonso IX a su esposa y sin que en adelante nos conste más de este condado que pasará a englobar el señorío temporal del Obispo de León hasta el siglo XVI. En el año 1468 el Becerro de Presentaciones de la Catedral de León hace mención de la Parroquia de Cistierna en los siguientes términos: "Cistierna, Sancta María. Cellero del obispo. E lleua la metad del pan e de las otras cosas".
Además al ser mencionadas las restantes parroquias del Arciprestazgo de Rivesla y otras muchas del de Rueda, se hace constar que deben entregar la "tercias"del Obispo al cellero de Cistierna, que es su administrador aquí desplazado y que hacía las veces del colector de cuantos dineros, trigo, centeno, carneros y foros le pertenecían. Así lo hace constar todavía un documento del Archivo Parroquial de Sorriba del siglo XVII llamando a Cistiern "Cámara del Obispo de León".
Aunque Cistierna había conseguido bastante relevancia durante la Edad Media, a partir del siglo XV entra en una cierta atonía, que le lleva a quedar casi siempre relegada a segundo plano hasta bien entrado el siglo XIX.
Al nacer los concejos en el Medioevo, se busca a Sabero para ser capitalidad del Condejo de Valdesabero, y otro tanto se hace con la Vicaría del mismo nombre, mientras que será más tarde Modino el nombre y la sede del Concejo al que pertenezca Cistierna como una pedanía más.
En el orden eclesiástico en el siglo XVI en una relación de parroquias que se hace por encargo del rey Felipe II, figuran unidos los pueblos de Cistierna y Quintana de la Peña, formando una única parroquia en atención a la insuficiente dotación económica de este último pueblo, al que le resulta por sí solo levantar todas las cargas parroquiales. Esta situación perdura hasta el año 1896 en que se procede a un amplio arreglo parroquial en toda la Diócesis de León.
No obstante, una vez en funcionamiento la Parroquia de Quintana de al Peña, ya en el siglo actual el Obispo Álvarez Miranda trasladó la residencia de su párroco a Cistierna donde debería ejercer el oficio de coadjutor al mismo tiempo que siguiese responsabilizado de la atención pastoras de Quintana.
Cistierna, además de ser cellero del obispo en el Edad Media, con el tiempo pasa a ser una parroquia más de la Vicaría de Valdesabero, por haber pertenecido al señorío temporal del Obispo de León, para volver a integrarse plenamente en el Arciprestazgo de Rivesla en el siglo XVIII.
En lo civil Cistierna, como los restantes pueblos del Concejo de Modino, pasa desde el señorío episcopal a ser realengo en virtud de concesión pontificia.
El precio de esta gracia real es muy alto, puesto que le supone al Concejo de Modino la cantidad de 4.382 reales, más 2040 maravedíes, lo que obliga a cada uno de los pueblos a pedir censos que tardan muchos años en redimir.
A esto hay que añadir que el obispo poseía en Cistierna un coto redondo, denominado "Las Sernas del Obispo", que tenía arrendado a los vecinos y por el que percibía sus correspondientes rentas, que con frecuencia los arrendatarios adeudaban, como consta en sendos documentos de los años 1561 y 1585 conservados en el Archivo Diocesano.
En Cistierna también existía un molino harinero, gravado con un foro de seis celemines y medio, cuartillo de pan mediado de trigo y centeno, que debían entregarse anualmente a la Mitra Episcopal de León.
Sin embargo, Cistierna tiene la catergoría de villa, a pesar de la insignificancia de su población, que en el año 1578 llega únicamente a los 96 habitantes. Todos ellos según consta en los Padrones del Concejo, poseían la categoría de hidalgos, a excepción únicamente de uns pocos, que tenían la condición de pecheros o del estado llano, por ser tejedores o sastres. Nos consta también que en el siglo XVI el Obispo de León tenía yuguerías arrendadas en varios pueblos de la montaña, entre los que se encontraba Cistierna.
A partir del año 1590 también encontramos en Cistierna el oficio de escribano o notario, que presta desde aquí sus servicios a los restantes pueblos de la comarca. El oficio de cirujano o el de boticario no llegarán hasta los siglos XVII y XVIII.
Los apellidos dominantes en esta época son: García, Rodríguez, Díez, Fernández, Campillo, Díez de Pedrosa, Gutiérrez, Villacorta, etc...
Pueblo Labrador y Ganadero
En el Siglo XVII algunos vecinos de este pueblo se dedicaban al pastoreo de ovejas merinas, contando en contrapartida Cistierna con un puerto que se arrienda a los pastores trashumantes y por el que percibe unos derechos consistentes en la cuarta parte de los corderos, que se ingresan no solamente en el Concejo, sin también en la parroquia. Todo ello lo regulaban minuciosamente unos apeos existentes en el Archivo Parroquial , que datan del año 1736. Según este libro "La Congosta" es propiedad del Monasterio de Sahagún y hay también una fundación a favor de al escuela con un capital de 1.964,41 pts.
También es muy luminoso otro documento del año 1690, existente en el Archivo Diocesano, por el que consta que se abre información en primer lugar y posteriormente juicio contra un pastor de Cistierna, al que se le reclama cierta contidad de maravedíes de forales a que están obligados los pastores que salían de Cistierna a Extremadura u otras partes.
La vida de Cistierna hasta mediados del siglo XIX transcurre como la de cualquier otro pueblo de sus contornos, dedicada de lleno a la agricultura y a la ganadería. El Diccionario de Miñano del año 1826 hace esta sucinta descripción de este pueblo: "CISTIERN L.R. (Lugar Real) de España, prov. y partido de León (8 leg), part. jd. De Riaño (5), aud. ter. y c.g. Valladolid (28); es cabeza del Ayuntamiento de su mismo nombre. Compuesto de los pueblos de Alegico, el indicado Cistierna, Fuentes de Peñacorada, Modino, Ocejo, Olleros, Pesquera, Quintana de la Peña, Sabero, Saelices, Santa Olaja, Sorriba, Sotillos, Valmartino, y Vidanes. Está SIT. En la falda de Peñacorada y orilla izquierda del río Esla; su clima es templado y muy sano, pues apenas se conoce enfermedad común. Tiene 41 CASAS; escuela de primeras letras dotada con 600 rs., a que asisten 50 niños; igu. Parr. (Sta. María), matriz de Quintana, servida por un cura de primer ascenso y libre colación; una ermita (San Guillermo a ¼ de hora del pueblo); una capellanía de patronato particular con cargo de misas y sin residencia, y varias fuentes de buenas aguas en el TERM. Confina este N. Sta. Olaja de la Varga; E. Quintana y Valmartino; S. Sorriba, y O. Yugueros sel part. Jud. De la Vecilla, a 1 legua el primero y último, y a ½ los dos restantes; en él se encuentra el desp. De San Andrés de Yera. EL TERRENO es de buena calidad, participa de monte y llano, está fertilizado por las aguas del Esla, y aquél poblado de robles, chopos y otros arbustos. Los CAMINOS locales y en regular estado: recibe la CORRESPONDENCIA por Boñar por balijeros, los sábados y domingos. PROD.: trigo, centeno, cebada, lino, legumbres, frutas, hortalizas y pastos: cría ganado vacuno, caballar, lanar, cabrío y de cerda; caza de jabalíes, corzos y perdices, y pesca de truchas, barbos y anguilas: IND.: 2 molinos harineros. Otro de aceite de linaza, un batán y varios telares de lienzos caseros. COMERCIO: se extraen granos y se importa vino, aceite y otros art. que faltan. Pobl. de todo el ayunt. 281 vac., 1.364 alm.cAP:PROD.: 4.074.098 rs. Imp.: 209.196. CONTR.: 16.720 rs. 28 ms. EL PRESUPUESTO MUNICIPAL asciende a unos 6.000 rs. cubiertos con el fondo de propios y el déficit por reparto entre los vecinos.
Vida religiosa
En la arquitectura de Cistierna de aquella época es poco lo que se puede destacar, a no ser su Iglesia Parroquial de Santa María, la casa solariega de los Reyeros en que campeaba su escudo y dos torres cilíndricas de aspectos medieval. El puente de madera sobre el Esla fue sustituido posteriormente por otro de buena fábrica de piedra.
Del templo parroquial, edificado en el siglo XII por Don Pedro Velaz, nada queda ya, puest que la portada de románico rural del poniente arranca de época posterior, siendo el arco ojival de la Capilla Mayor del siglo XIV y las bóvedas y arcadas a las que se adosó en el siglo XVII una capilla lateral situada en la parte derecha parece de la misma época, mandando construir esta capilla el Licenciado Don Francisco González Reyero, Comisario del Santo Oficio y Párroco de Cistierna a partir del año 1595. Era natural de Prado de la Guzpeña y ordenó ser enterrado en ella, sobre la que fundó la "Capellanía de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora": para lo sucesivo prevé que se nombre un capellán con cargo de celebrar la misa cada domingo y día festivo, así como otros tres días a la semana.
La puerta del mediodía se construyó en el año 1898. Parece también que fue Don Francisco quien construyó la casa solariega de los Reyeros, instituyendo un mayorazgo.
En la Iglesia de Santa María en la actualidad es digna de mencionar la imagen renacentista de Santa María, que se atribuye comúnmente a la Escuela de Juan de Juni. Las restantes imágenes de talla a excepción de la de San Ildefonso, San Antonio Abad, San Roque y una de la Virgen de valor, pueden darse todas ellas por desaparecidas en el incendio de 1936, así como los tres retablos barrocos de los que únicamente queda el monumental sagrario renacentista del Altar Mayor.
Hacia el año 1973 es una de las arcadas exteriores del pórtico se colocó con poca fortuna artística una capilla dedicada a Santa Bárbara. De la gran devoción popular a Santa María hablaban muy claro los muchos exvotos que pendían de los muros de esta iglesia.
Los despoblados
Tampoco lograron sobrepasar la Edad Media otros dos poblados existentes en el territorio de Cistierna; a saber Redimora y San Andrés de Yera.
Redimora era una villa que fue donada en el año 985, según un documento del Monasterio de Sahagún, por una noble dama llamada Doña Jimena, años más tarde de haberla heredado de su abuela Doña Godina, de Doña Adosinda y de otra Doña Adosinda, hija de Alberto.
Aún hoy pueden obsevarse en Redimora restos de las construcciones de este poblado.
El otro pueblo desaparecido es San Andrés de Yera, que no debe confundirse con San Vicente de Yera. San Andrés de Yera estaba situado cerca de las actuales casas que existen al otro lado del río Esla, a la altura del barrio de Santa Bárbara, concretamente en Valdeyera, por debajo de San Vicente, ya en término de Yugueros.
Mientras que San Vicente existía a la hora de redactarse el Becerro de Presentaciones en el año 1468, tanto San Andrés como Redimora habían desaparecido ya, trasladándose el Beneficio Simple de San Andrés de Yera a la Iglesia Parroquial de Santa María de Cistierna, según consta en los Apeos del año 1783.
Su ermita estuvo en pie durante mucho tiempo y al derrumbarse la imagen de San Andrés se trasladó a la Iglesia de Santa María, pereciendo en el incendio del año 1936.
Según un documento de la Catedral de León del año 1009 San Andrés en aquella época, lo mismo que Fuentes de Peñacorada, era sencillamente una ermita, que accede posteriormente a parroquia y que pasa a la propiedad de Alfonso VI, que la dona conjuntamente con el Monasterio de San Facundo, Primitivo y San Cipriano de Cistierna al Obispo Don Pedro, que la pasa a su vez a la Iglesia de Santa María de León.
El Libro de la Montería del rey Don Alfonso XI menciona tanto a Redimora, como a Yera, que dicho sea de paso, este nombre era prerromano en atención a que estaba asentado en un suelo abundante en "yera", que era una especie de conglomerado de cantos rodados y arcilla fosilizada.
La última referencia a San Andrés de Yera la encontramos en el Diccionario de Madoz (1845-50), que lo cita como despoblado distante media legua de Cistierna y con el que se comunicaba a través del referido puente de madera y más tarde por el de piedra, que no pudo resistir a una gran crecida a finales del siglo pasado, resultando inútiles todos los esfuerzos para reedificarlo como paso del Camino Vecinal de Yugueros y la Ercina.
Cistierna y los factores de su despegue
La entrada del siglo XIX le sorprende a Cistierna con sólo unos dos centenares de habitantes, que siguen plenamente dedicados a la agricultura y la ganadería.
Por esta razón no parece que Cistierna fuera bocado apetecido para los franceses a la hora de la Guerra de la Independencia como lo fueron otros pueblos de la montaña, entonces de mayor entidad de población. Que pasaron por aquí los invasores nos consta por algunos documentos de la época.
A la hora de liquidar las tropas nacionales su cuartel general en Burón sabemos también que una de las metas ansiadas por el General Díaz Porlier era llegar a Cistierna para completar su retirada a León.
Los nacionales a partir del año 1910 señalan a Cistierna como lugar de recogida de impuestos y raciones de alimentos y animales para toda la comarca donde se ven obligados a entregarlos puntualmente todos los vecinos.
En las Cortes de Cádiz del año 1812 se optó por la abolición de los antiguos concejos y la creación de los nuevos ayuntamientos, que habrían de ser obligatorios "en toda la población que excediese los más de mil almas", mientras que en las localidades que no cumpliesen este requisito se reservaba el gobierno la decisión "a petición de los vecinos interesados".
Así nació el proyecto del nuevo Ayuntamiento de Cistierna a base de 15 pueblos allegados de los desaparecidos concejos de Modino, Los Orbayos, Rivesla, Valdesabero, y la Villa exenta de Sorriba; pero la llegada del absolutismo de Fernando VII dio al traste con estas nuevas ideas o instituciones, disolviendo por un Real Decreto de 30 de julio de 1814 los ayuntamientos constitucionales y ordenando que volvieran a los oficios concejiles los que les servían antes del 18 de marzo de 1808.
Los ayuntamientos quedaron congelados hasta la llegada de Isabel II, quien por un Decreto Real de 25 de julio de 1835 daba por fin vía libre a los nuevos ayuntamientos, que se constituyeron inmediatamente. Más tarde un Real Decreto de 15 de octubre de 1836 los ponía en vigor.
La creación del Ayuntamiento de Cistierna fue el primero de los grandes factores de despegue y crecimiento de la Villa de Cistierna.
Otro factor va a ser en el año 1845 la llegada de la minería y de la siderurgia al Valle de Sabero, que estaba entonces integrado en el Ayuntamiento de Cistierna. De esta manera desde ahora en adelante merodean constantemente por le casco de Cistierna no sólo montañeses y ribereños de lso pueblos aledaños, sino también obreros y transportistas del carbón y del hierro, que contribuyen a dar nueva vida y colorido a esa población.
El cierre de la Ferrería de Sabero en el año 1862 sumió a toda esta región en una gran crisis que se acusa en Cistierna con un receso en la población que en el año 1864 no pasa de las 195 almas.
Veinte años más tarde, una vez reactivada al minería, Cistierna vuelve a estar en alza hasta el punto de contar con 429 habitantes.
Un factor más de progreso par Cistierna lo constituye en el año 1885 la llegada de la carretera de Sahagún a Las Arriondas, que va a ser una arteria de primer orden para las comunicaciones de la Montaña de Riaño.
En el año 1889, desechados ya otros proyectos anteriores de ferrocarril, el ingeniero Sr. Zurzanavar obtiene la concesión del ferrocarril de La Robla a Valmaseda. En 1891 se están ya ultimando las obras y desde el Ayuntamiento de Cistierna se protesta por los abusos cometidos al interceptar el paso de ganado por la cañada de las Llamas, el tránsito de carros por el río Esla para el servicio de fincas y no haberse pagado el terreno comunal "a pesar de estar casi terminados los trabajos de la citada vía férrea". El ferrocarril del Hullero ya funcionaba en julio de 1894, después de haberse iniciado en el año 1890.
En el año 1892 se constituye la Sociedad "Hulleras de Sabero y Anexas S.A.", que si bien no abre de momento ninguna instalación minera ni industria en Cistierna, sí que fue la que verdaderamente provocó la construcción del ferrocarril de La Robla, poniéndose inmediatamente en unión con otros dos ferrocarriles mineros que enlazan la Estación de Cistierna con las Minas del Valle de Sabero y más tarde con las de Santa Olaja de la Varga.
De esta manera se podrá pedir ya, como consta en un Acta del Ayuntamiento de Cistierna del año 1896, que la Diputación Provincial "establezca un cantón de trasportes militares y que se suprima el que existe en el pueblo de Morgovejo... con motivo de ser Cistierna el punto de partida para Riaño y Almanza, dadas las circunstancias de las vías de comunicación en estos últimos años".
En este mismo año se pide ayuda a la Diputación para arreglar el puente que ha sufrido grandes desperfectos en la últimas avenidas. Nuevamente ya en 1900 se pide una subvención de 5.000 ptas con el mismo fin y en abril ha quedado destruido totalmente.
Se proyectan inmediatamente otros caminos a los distintos pueblos del Municipio y de la Comarca.
De esta manera Cistierna se convirtió en un centro comercial, de suerte que en el año 1894 ya "hay en Cistierna cuatro almacenistas que están autorizados a vender al por mayor y al por menor".
En este mismo año se pidió autorización al Ayuntamiento para construir una casa al lado de la carretera.
Ya con anterioridad se venían levantando otros edificios en la zona intermedia de ensanche y otro tanto ocurrirá más tarde en la parte que va desde la carretera a la Estación. Así queda roto el cerco que tenía aprisionado el viejo casco del pueblo, inicialmente recostado sobre la solana de la ladera meridional de Peñacorada. También se habla en 1891 de construcciones abusivas.
Como curiosidad notable podremos aportar que a la actual calle de P. Isla la euforia de lo munícipes de aquel tiempo, fervientes militantes, casi todos ellos, del Partido Liberal, dio el nombre de "La Calle del Progreso".
En los umbrales ya del nuevo siglo se comienza a hablar insistentemente hasta ya bien entrado el período de la 2ª República del Ferrocarril "Cistierna-Palanquinos", pero a pesar de esto nunca llegó a hacerse realidad, sí en cambio la carretera de la misma denominación, que se solicita en el año 1911.
Las postrimerías del siglo XIX estuvieron ya marcadas en Cistierna por la minería, que concentraba las grandes explotaciones mineras en el Valle de Sabero y Santa Olaja de la Varga, ambos pertenecientes entonces al Municipio de Cistierna.
En 1898 se habla de multas que se imponen a Hulleras de Sabero por verter aguas sucias en el río Esla y simismo se menciona la necesidad de ampliar los mercados en Cistierna y Sabero para favorecer el abastecimiento de artículos de primera necesidad.
En término civil propiamente dicho del pueblo de Cistierna no existe ni una sola mina en explotación, puesto que la formación geológica excluye esta posibilidad a pesar de la cercanía del llamado "carbonífero rico" ubicado en el Valle de Sabero. No obstante la Sociedad de Minas del Esla situó sus descargues y lavaderos en las cercanías de la Estación de Cistierna, en el lugar hoy conocido como "La Chimenea", mientras que Hulleras de Sabero ubicó sus lavaderos y los restante del complejo minero en Vegamediana, desde donde se atravesaba el río Esla mediante el puente de Hierro hasta conducir los carbones hasta la misma Estación de Cistierna.
La idea primitiva del año 1892 que proponía dar salida a los carbones del Valle de Sabero por un ferrocarril desde Olleros a la Ercina, como se ha visto, quedó desechada inmediatamente y en el año 1899 se decide salir a Cistierna a través de un ramal de ferrocarril minero, que partiendo desde Olleros lleve los carbones hasta Vegamediana para un lavado o transformación y luego acercarlos al ferrocarril del Hullero en Cistierna. El Puente de Hierro se construyó en Zorroza (Vizcaya) y costó 60.000 pesetas y cada Kilómetro del ferrocarril se valoró en 38.000 pesetas.
Tensiones sociales y euforia minera
Cuando se inicia el siglo XX a Cistierna los distintos factores de crecimiento lo han convertido en un importante centro comercial y de servicios, pero dada su proximidad al Valle de Sabero se transforma además en un foco muy activo de vida pública, social y económica de la región.
En el año 1903 se producen en la Provincia de León 200.000 Tms de carbón, de las que 140.000 se transportan a Bilbao por el ferrocarril de La Robla.
Pronto se trasladó el mercado desde Sorriba a Cistierna, pasando a ser uno de los más importantes de la provincia y creándose además otras cuatro ferias. Se ha instalado ya una Casa Cuartel para la Guardia Civil, se solicita al Sr. Administrador de Correos de León la apertura de una estafeta de correos. En el año 1908 se hacen asimismo gestiones para instalar la luz eléctrica en la capitalidad del ayuntamiento. Al año siguiente se proyecta un Grupo Escolar por valor de 54.271,91 pesetas, en el año 1910 entra en al Alcaldía Don Esteban Corral, el hombre más dinámico de aquellos tiempos, se habla de la creación del Patronato de San Guillermo, de la construcción de nuevos caminos vecinales, puentes, escuelas, etc...
Es interesante también constatar cómo en el año 1907 un grupo de vecinos pide "un maestro titulado superior o de normal", para que los mayores se perfeccionen en la enseñanza. Esto se hace realidad en 1910 en que ya está establecido el Patronato de Cistierna, llamándose San Guillermo. Asimismo desde finales del siglo pasado ya se habían proyectado todos los caminos vecinales de la región y que tardarían muchos años en construirse. En realidad el de Ocejo de la Peña está en fase de construcción y el de Quintana de la Peña es el único no proyectado para el plazo previsible.
En el año 1901 se inicia la construcción de la Casa Consistorial, pero no podrá rematarse hasta bien entrada la década de los 20. Como curiosidad hay que anotar que el solar costó 2.000 pesetas.
Por esta época está a punto de terminarse la Carretera de Cistierna a Palanquinos, que puede darse como totalmente finalizada en le año 1912.
Por entonces también se recibe un ofrecimiento par construir una estación telegráfica en Cistierna.
Mientras esto sucedía en la Villa, se poblaba en gran parte la periferia norte de minas, encontrándose las más importantes en el Valle de Sabero, donde sigue en ritmo ascendente Hulleras de Sabero. Hay además explotaciones mineras en Santa Olaja de la Varga y Argovejo desde principios del siglo a cargo de una Compañía Francesa, en las Casetas donde Corral abre Las Minas de Oceja en 1818, en Veneros donde empiezan a funcionar en el mismo año y en Valderrueda, que son más antiguas aun. El Ferrocarril Minero desde la Mina de Comarca en Santa Olaja hasta Cistierna entra en funcionamiento en el año 1905.
De esta manera se inicia un cambio sicial muy notable en la región, de suerte que se puede afirmar que nace un nuevo hombre, que es el obrero, quien convive y comparte sus tareas con el labrador y el ganadero.
Junto a estos obreros emerge también una burguesía, que la integran directivos, técnicos cualificados, administrativos y nuevos comerciantes.
En Cistierna a este tipo de gentes hay que añadir los obreros dedicados a la construcción de carreteras o ferrocarriles, los muchos ferroviarios que tienen aquí sus puestos de trabajo y su residencia y los albañiles u obreros de la construcción de los muchos edificios que se construyen.
Se constata por documentos de la época que los salarios de entonces eran relativamente bajos.
El malestar creado y las aspiraciones de los obreros son buen caldo de cultivo para que se agudice en toda la comarca la cuestión social.
Ya en los últimos años del siglo pasado se declararon huelgas en el Valle de Sabero y una muy ruidosa en Argovejo en el año 1907.
La UGT, que había nacido en le año 1882, se implantó en esta zona en el año 1915.
El dirigente obrerista Diego Rozas Reyero consigue la implantación del sindicato socialista en Olleros, Sahelices, Sabero, Vegamediana, Santa Olaja de la Varga, Cistierna, Oceja y Veneros, con dependencia del Ejecutivo de La Robla.
En contrapartida nace el Sindicato Católico en Cistierna, Sabero, Colle, Santa Olaja, Aleje, etc... UGT tenía más implantación entre los mineros y el Sindicato Católico entre los labradores.
La huelga de hambre
Ambos sindicatos jugaron un papel muy importante en la famosa huelga del año 1917, que aquí se conoce como Huelga del Hambre y que dejó en la calle a muchos obreros, que se vieron obligados a emigrar a Barruelo de Santullán, Francia y América.
Afectó a toda la región, sobre todo por el paro abundante, que alcanzó la mayoría de minas y mineros.
A base de testigos de aquel momento se han podido reconstruir así los hechos: Según Diego Rozas la huelga se declaró en esta zona el día 14 de agosto de 1917, afectando primero al sector de la minería e invitándose inmediatamente a los ferroviarios para que se uniesen a ella y se procediese a la detención del Tren correo en La Estación de Cistierna. Parece que se hicieron destrozos en la vía férrea para impedir la llegada de militares, de lo que se culpó a los mineros del Valle de Sabero, pero que a pesar de esto los soldados conducidos por el Capitán "Loco" y el Teniente "Veneno" pudieron llegar a Cistierna el día 15.
Entretanto los mineros desde el Valle de Sabero habían iniciado una marcha sobre la Casa Consistorial de Cistierna, que ocuparon totalmente, aventurándose a lanzar desde el balcón principal "la proclamación de la república" y declarando al mismo tiempo la guerra contra el Eje y poniéndose a favor de los Aliados.
Recibida esta noticia en el Gobierno Civil de León de manera alarmante provocó el desplazamiento del Regimiento de Burgos, pudiendo llegar los militares a duras penas hasta Cistierna por los destrozos y sabotajes infligidos en la vía férrea.
Su llegada intimidó de tal manera a los huelguistas, que una vez expulsados del Ayuntamiento, huyeron en desbandada por los montes para evitar confrontaciones y represalias. Se dice que uno de los principales instigadores de la rebelión, conocido como "El Panaderín de Boñar", si quiso ponerse a salvo hubo de huir de las fuerzas camuflado en un carro de caballos, que hicieron pasar como de carga trivial, burlando así el estrecho cerco a que le habían sometido los soldados. Rápidamente desde aquí se trasladó la fuerza armada al Valle de Sabero, lanzando ráfagas al aire hasta llegar a Olleros donde destruyeron el centro sindical.
Fueron varios los detenidos y condenados a ingresar en la cárcel de León.
No obstante, apagada la rebelión, la huelga persistió y los sindicatos hubieron de socorrer a los mineros parados en la medida de sus posibilidades. El Sindicato Católico, por ejemplo, bonificaba a los suyos en otra huelga con 4 pesetas diarias.
La euforia minera
Superado este bache, ahora es la Primera Guerra Mundial la que origina un parón en las minas europeas, del que se lucraron las españolas, por no estar nuestro país involucrado en el conflicto, y de una manera especial la minería de nuestra comarca.
Inclusive en el año 1920 se proyecta construir un cable aéreo entre Olleros de Sabero y Cistierna con una capacidad de 157 ms a la hora.
La euforia del carbón que sigue a la Primera Guerra Europea sitúa ya a Cistierna en el año 1920 en los 2.000 habitantes.
La población de Cistierna entonces es muy heterogénea y cosmopolita, ya que solamente 198 de los moradores han nacido aquí con ascendencia en el pueblo, otros 430 sin ninguna ascendencia en él y con la sola vinculación del nacimiento, mientras que los restantes son inmigrantes llegados desde otros pueblos de nuestra provincia o de las de Valladolid, Burgos, Asturias, Palencia, Zamora, Cantabria, Vizcaya...
En gran parte este auge se debe a que las explotaciones están en un momento boyante, hábilmente pilotadas por los contratistas, que forman parte de la pequeña burguesía minera, que arrienda y negocia con sus pertenencias y producción y luego invierte y edifica lujosas mansiones en Cistierna y el Valle de Sabero.
pujos de población importante
Cistierna es una de las pocas villas a cuyo nacimiento y desarrollo se nos ha permitido asistir.
Se puede decir que Cistierna comenzó a tener pujos de población importante ya a finales del siglo pasado, como lo constataba un viajero extranjero llamado Hans Gadow, que en el año 1895 al llegar a Riaño desde Liébana donde le habían encomiado tanto a la villa desaparecida, que el encontrarse con la realidad, sobre todo al contemplar su aspecto pueblerino, le hizo exclamar que solamente la carencia de otra ciudad o villa en cien kilómetros a la redonda podría haber aconsejado elevar esta población a la catergoría de partido judicial. Cistierna, al contrario, le produjo sensación de modernidad y futuro que él se lo presagiaba prometedor.
Efectivamente que algunos de sus dirigentes municipales han tenido esa conciencia de que Cistierna estaba llamada a ser pueblo importante y no han dejado de dotarla de las infraestructuras correspondientes.
Al alumbrado público y distribución de aguas con que se le había dotado ya en la época de la I Guerra Europea, hay que añadir la construcción de aceras en el año 1924, la creación de la banda municipal en que se le había adelantado Sabero cuatro años antes, el intento en 1922 de crear la policía municipal, etc...
Por esta época se construye el Cuartel de la Guardia Civil y el matadero municipal.
En Cistierna, sin embargo, por entonces aún existe un grupo de ganaderos y labradores, puesto que una estadística lo coloca entre los primeros pueblos del Ayuntamiento en el número de cabezas de animales.
La llegada de la Dictadura del General Primo de Rivera en el año1923, al igual que en otras localidades, disuelve aquí el ayuntamiento a hombres tan valiosos, como el Sr. Corral, resulta desafortunado, pues quedan paralizadas varias obras, entre ellas la construcción de la Casa Consistorial. Lo único notable que hay que reseñar es el intento de la construcción del camino vecinal a La Ercina, Fuentes de Peñacorada y desde Olleros a la Ercina, quedando todo ello en buenas intenciones. A pesar de todo ello se nombra en el Ayuntamiento "Bienhechor de la Patria a Don Miguel Primo de Rivera por los relevantes servicios prestados a la nación".
Por estos momentos se vive en Cistierna una crisis muy fuerte, pues Sabero, una vez más amenaza con segregarse y esto parece que va a ser irreparable para Cistierna, dada la importancia de este valle minero.
Al fin en el año 1927 el Valle de Sabero forma Ayuntamiento por sí solo, pero un proyecto de reforma de partidos judiciales, que se publica en abril de este año en la Gaceta de Madrid, viene a traer esperanza al señalar a Cistierna como capitalidad del hasta entonces Partido Judicial de Riaño. Se llega inclusive a enviar una Comisión a Madrid para que se ejecute cuanto antes este Proyecto. En este sentido se llega en el año 1932 a pedir la "construcción del Pantano de Bachende".
En 1927 se exige al Ayuntamiento una reparación pública a favor de Don Esteban Corral, para quién se solicita la Medalla de Trabajo "por los trabajos a favor de la villa".
Vuelto Corral a la Alcaldía consigue en el año 1929 rematar la Casa Consistorial, que se dice en un Acta del Ayuntamiento que es una de las mejores de la Provincia de León. Se calcula que ha costado unas 250.000 pesetas, siendo su Arquitecto el Sr. Blanch y sus constructores los Sres. Echevarría y Marquiegui.
La Segunda República
Así las cosas llega la 2ª República en el año 1931, tomándose inmediatamente una serie de medidas políticas, como adherirse a la República Española, cambiar los nombres de las calles, retirar los atributos de la Monarquía, arrancar la placa de gratitud al Sr. Corral, condenar el Estatuto Catalán y apoyar nuestra autonomía regional adhiriéndose a un escrito del Ayuntamiento de Cacabelos, etc... Pero también hay acuerdos muy positivos, como el de movilizar a todos los Ayuntamientos de la Ribera a favor de la construcción del Ferrocarril Cistierna-Palanquinos y del Colegio de 2ª Enseñanza que depende del Instituto de Enseñanza Media de León.
En la primavera de 1934 se coloca una bomba en al carretera a la altura del Puente de Hierro y en los primeros días de octubre se acusa la convulsión social, tanto en Cistierna, como en el Valle de Sabero, donde se paraliza toda actividad, llegándose a dinamitar el puente de Sabero y quedando lo de Cistierna en una gran temerona.
Entretanto los mineros asturianos son esperados en Cistierna y Valle de Sabero, pero se adelanta el Ejército de la República y se sofoca la rebelión, haciéndose constar en un Acta del Ayuntamiento la "satisfacción por la represión de la Revolución de Octubre" y más concretamente porque "se ha sofocado la sublevación en la Villa".
También jugó un papel muy importante la Guardia Civil, mostrándose la gratitud y pidiéndose un premio por ello al Ministerio de a Gobernación, con el ruego de envío de 10 guardias más "ya que son imprescindibles para la tranquilidad y sostenimiento del orden público de la Villa y pueblos limítrofes, pues su población numerosa , comercio, industria, bandos... requieren esa protección.
Tanto a la salida de la Dictadura, como en la entrada de la República la situación social es tan tensa y tantas las carencias en materia de educación, cultura, moralidad, etc... que un grupo de vecinos de Cistierna aconsejados por el anciano párroco Don Similiano Sánchez, consigue el día 21 de octubre de 1930 se establezca en la Villa la Comunidad de Misioneras Dominicas del Santísimo Rosario, dirigida por la M. Carmen Cormenzana, que desarrollan aquí desde entonces una importante labor educativa y social. Apoyó siempre a las religiosas el patronato de Amigos del Colegio. Es de destacar el funcionamiento a su cargo de la Escuela Dominical con fin absolutamente social.
En 1934 se piensa en la creacción de un grupo Escolar de 12 unidades.
En abril de 1936 la situación laboral en Cistierna es lamentable, hasta el punto que "se pide la solución inmediata de la situación de los obreros parados".
La normalidad se rompe en Cistierna donde el Gobernador Civil destituye al Ayuntamiento y nombra una Comisión gestora. Ésta procede tendenciosamente en sus primeras deliberaciones y actuaciones, pues se intenta reponer expediente incoado contra los ayuntamientos anteriores a la República, disolver la Acción Popular Católica Española, lo que resulta de su incumbencia, pero se pide al Gobernador Civil destituir los funcionarios, que han actuado en contra del Régimen Republicano y resolver la situación de paro.
Se intenta inclusive poner en práctica disposiciones contra la religión católica,. Tales como suprimir la enseñanza religiosa o señalar como días lectivos o de clase ciertos días de fiesta religiosa.
También en Cistierna se registran algunas muertes, entre ellas la de un Capitán de la Guardia Civil y se hacen varias detenciones. En el terreno social existe una gran tensión, puesto que en el mes de junio se intenta declarar una huelga general en el Valle de Sabero, que habría de efectuar también Cistierna, pero convocada una Asamblea General se rechazó por mayoría de votos. La razón era la desaparición de las horas extraordinarias de las gratificaciones.
Para el mes de julio se proyectaba otra huelga de brazos caídos con carácter marcadamente político, ya que lo que interesaba era tener a los obreros concentrados al pie de las explotaciones, a la espera de los mineros asturianos, que se pensaba que podrían llegar pronto por la carretera de Sahagún a Las Arriondas para poder bajar todos juntos por Cistierna en marcha hacia León. Para llevar a cabo esta operación se habrían requisado escopetas, pistolas y todo género de armas.
Entretanto los Guardias Civiles de los puestos de Cistierna y Sabero habían sido retirados hasta la ciudad de León.
Los primeros días de la Guerra Civil
El día 18 de julio a través de los pocos aparatos de radio existentes en la zona se tenía ya evidencia de que el Alzamiento del Ejército de África era una realidad. León no se incorporaría al Movimiento hasta el día 20 y los mineros asturianos a pesar de ser esperados en Cistierna y Sabero no llegaron.
En una maniobra conjunta elementos armados desde Guardo y el Valle de Sabero detuvieron y encerraron en el Ayuntamiento de Cistierna a unas 50 personas. Los obreros de Cistierna se reunieron desde primera hora en sesión permanente en la Casa del Pueblo.
Los llamados "elementos de orden" de Cistierna, entre los que se encontraba el Párroco y algún maestro, se vieron en la necesidad de refugiarse en los montes de los pueblos limítrofes. Las regiones dominicas hubieron de ser evacuadas hasta Cisneros (Palencia).
De esta manera el Valle de Sabero y Cistierna quedaron prácticamente en manos del Ejército Popular, improvisado por los mineros, obreros y militantes de partidos de izquierdas.
Hay que reconocer que durante el tiempo en que el Valle de Sabero y Cistierna estuvieron en poder de estos elementos no se registró muerte alguna, pero sí mucho pánico. Los únicos incidentes fueron el incendio de la Iglesia Parroquial de Santa María el día 22 de julio y la colocación de bombas en un pontón de Sorriba y en el puente de Santa Olaja de la Varga.
Una tarea a la que se dedicaron febrilmente muchos de los adictos a la República durante estos días fue la del blindaje de un camión en los Talleres de Vegamediana y del Ferrocarril del Hullero en Cistierna, que resultaría al poco tiempo sensiblemente alcanzado en una de las refriegas.
El día 22 de julio fuerzas militares y un camión de Guardias Civiles habían logrado llegar sin resistencia alguna hasta Cistierna, saliendo los obreros armados a esperarlos por la Carretera hacia Almanza y cuando habían rebasado Valmartino irrumpieron por la de Mansilla, dedicándose inmediatamente a liberar a los presos. Mientras tanto los obreros habían huido hacia los montes, pero al regresar por la noche los Guardias de Asalto de León, volvieron a ocupar la Villa de Cistierna, desde donde hicieron algunas incursiones a Crémenes, donde destrozaron algunos libros de la Biblioteca de D. José González, Canónigo Arcipreste de la Catedral de León y gran literato e historiador, que cuenta de forma novelada cuanto ocurrió en estos días en la región. También se llegaron a Argovejo y a La Ercina para conseguir la adhesión de los mineros de estas localidades a la causa republicana y en este sentido los obreros de Cistierna y Valle de Sabero hicieron un llamamiento en general a toda la gente de la comarca, pero no fueron escuchados.
Finalmente logran entrar de nuevo en Cistierna "los nacionales", cuyo grueso lo integran fuerzas del Ejército, falangistas y civiles, produciéndose en Sorriba una refriega con un fuerte tiroteo en el que se registran 6 ó 7 muertos. Hubo también detenidos y fusilados. Los republicanos confiaban en su famoso "camión blindado" que resultó inutilizado, viéndose la mayoría de ellos en la necesidad de huir hacia los montes para internarse en Asturias. Esto sucedía en la noche del 26 al 27 de julio y lo nacionales se apresuraron a instalar una especie de Cuartel General en Cistierna para defender a la Villa y a la Comarca, actuando como Delegado del Gobierno, D. José Carrillo, Capitán retirado.
Aquí termina, no sólo un capítulo de la Historia de España, sino de la de Cistierna y su comarca, en el que se detiene por algún tiempo su empuje demográfico y económico.
La Guerra Civil Española
Para consolidar la situación en Cistierna y su Comarca, como se ha dicho ya, las fuerzas de ocupación adictas al Movimiento Militar se instalaron aquí un Cuartel General.
Por otra parte las milicias de Primera Línea, compuestas por voluntarios en buena edad para empuñar las armas y el frente de combate de Maraña, y las de segunda Línea integradas por personas mayores que tenían a su cargo la vigilancia nocturna del pueblo o pueblos limítrofes y otros casos en los que se les encomendaba eran coordinados desde aquí.
En estos momentos se observan conductas poco cívicas que dan resultado requisas de ganados, camiones, automóviles, aparatos de radio, armas, géneros de consumo... Y sobre todo muertes de adictos a la causa republicana con o sin consejos de guerra.
Se establece la Falange que adquiere una gran prepotencia en la Comarca. Inclusive se llega a colgar el cuadro de José Antonio Primo de Rivera, su fundador, en el Salón de Sesiones.
Inmediatamente los ayuntamientos democráticos son destituidos, poniéndose al frente de ellos Comisiones Gestoras, posesionándose la de Cistierna el 27 de julio bajo la presidencia del Comandante del puesto de la Guardia Civil, que inclusive en algunos casos llegó a presidirlas.
Se abre en el Ayuntamiento una cuestación a favor de la causa del General Franco, que encabeza la Corporación "con 100 pesetas para premiar a la Fuerza Pública por su actuación en el actual momento.
Las medidas municipales que entonces se toman, son más bien de carácter político que administrativo, lo que se traduce en el cambio de varios nombres de las calles a favor de los vencedores "como homenaje popular a estos predilectos patriotas", destitución del Alcalde y algunos gestores, sobre los que se tienen reservas respecto a la adhesión al Nuevo Régimen, regalo de una bandera a la Guardia Civil obsequio también de cigarros puros "a las Fuerzas del Ejército, que el día 5 de octubre pasaron por la Villa hacia Oseja de Sajambre".
El Ayuntamiento tiene que hacerse cargo también de las muchas deudas contraídas por las Fuerzas del Ejército durante su estancia en Cistierna en el año 1936.
En 1937 se levanta un arco de triunfo para recibir al General Dávila, teniéndose que arrendar además un local para intendencia del Ejército.
La medida más sonada a nivel municipal tiene lugar en marzo de 1938 cuando se acuerda "solicitar del Excmo. Sr. Gobernador Militar de la Provincia se concediesen 25 presos a esta Villa", acordándose también alojarlos en le local F.E.T. y pagar sus gastos de manutención estimados en 165 pesetas diarias por cada uno de los presos. De esta forma se tapó el canal que bajaba desde el arroyo de San Guillermo para desembocar el río Esla.
La estancia de los presos en Cistierna duró hasta el día 1 de junio de 1938 en que se ordena la urgente reincorporación del batallón de Trabajadores Cancio Nº 21.
También se habla de ofrecer albergue a "los refugiados de la Zona Roja". En el transcurso de la Guerra Civil el Ayuntamiento ha contraído deudas en tal medida que le obliga a acordar "imponer una especie de contribución de guerra a todos los vecinos del Ayuntamiento que hayan votado a los partidos de izquierda o del llamado Frente Popular o hayan demostrado simpatía por ellos de una manera ostensible".
Todo esto habla muy a las claras de la "precaria situación en que se encuentra la hacienda municipal".
La penuria en la población es general. Se puede decir que la guerra ha conducido a crear problemas muy graves, como muertes, ejecuciones, hambre, tuberculosis, sarna, etc..., hasta tal punto que se hace necesario crear el Auxilio Social, establecer el plato único y el día semanal sin postre. En el año 1939 se establece el racionamiento de víveres que más tarde alcanzará al tabaco, se hace corriente "la cola" a la puerta de los establecimientos, que culmina en el año 1940 y 1941, conocidos como los años del hambre en que se fomenta el "estraperlo" o mercado negro de víveres y se proporciona a través del racionamiento el "pan negro".
A pesar de las dificultades por que pasa la Villa durante la Guerra Civil se experimenta un crecimiento de la población. En el año 1936 Cistierna cuenta con 2.181 habitantes, en 1937 con 2.431, en 1938 con 2.681, pero en el año 1939 se registra un retroceso de 300 personas. Hay entonces 110 mineros, 119 ferroviarios, 91 jornaleros, mientras que los restantes cabezas de familiar o varones mayores de edad están dedicados al comercio, servicios unos pocos a la agricultura.
La guerra ha dejado aquí demasiadas heridas, siendo uno de los más empeñados en restañarlas Don Inocencio Rodríguez Díez, Cura de la Parroquia, quien con una valentía sin límites llegó a desalojar por su cuenta y riesgo a uno de los llamados "camiones de la muerte" organizados en agosto y septiembre de 1936, lo que le valió una gran popularidad que se puso de manifiesto a la hora de su nombramiento como Obispo de Cuenca en el año 1943.
A la llegada de la Guerra Civil quedan prácticamente congeladas la totalidad de las obras y aspiraciones de Cistierna. Solamente en el año 1939 se piensa en la construcción de un Cementerio Municipal "por no reunir condiciones el actual". En realidad el Cementerio se contruirá unos años más tarde, después de una gran polémica que origino su ubicación en un lugar de grandes avenidas en tiempo de tormentas.
Otra obra que se acomete inmediatamente es la reparación de la Iglesia parroquial de Santa María que se realiza con donativos de los feligreses y especiales aportaciones del médico de la plaza Don Raimundo Morán bajo la dirección del nuevo cura Don Fidel Alonso Andrés, remediándose transitoriamente la carencia de un lugar de culto.
Cuando hubo terminado la guerra civil los únicos lugares donde se podía encontrar algún tipo de recreo y esparcimiento, además de los típicos paseos domingueros "carretera arriba, carretera abajo", era para la gente un poco bien el Café Moderno, el Central o el Expres y para la clase obrera y sencilla cantinas, como la de Cadenas, Muñoz, Teófilo, La Estación, etc. La juventud tenía como válvula de escape el Salón de Baile, precursor de La Pista y el público en general se acogía a las sesiones dominicales del Cine Valladares, si es que de vez en cuando no surgía alguna "comedia" u obra de teatro al estilo de la época.
La guerra arrasó también algunos establecimientos, como el del propio Alcalde ejecutado Sr. Beitia , resistiendo los de Morais, Los Iguales, Fidel Rodríguez, Valentín Andrés, Nieto, Los Portalines, las Cabezudas, la Gorrumbinas, etc... y otros negocios como la Marmolería de "Ángel el de las Cruces (Ángel Reyero), o El Berris, transportes como Máximo Díez, Abundio o Eutiquiano o servicios diversos, como la Panadería Montañés, El Rodero, La Sierra de "Pedrón", Zoilo, La Galopia, Ismael, La Relojería, la Guarnicionería, Economatos, etc.
Únicamente al socaire de la nueva situación nacerán otros, como el de los Hijos de Antolín de Prado, Recambios Heras, Ponciano, Imprenta Resti, Librería Aller, Azteca, Almacenes Fidencio Fernández, Candanedo, Llorente... y otros de carbones.
Los servicios oficiales son, aparte de otros ya mencionados, La Campsa, Bancos, Subalterna de Tabacos, estancos, farmacias... y otros particulares, como sastrerías, ultramarinos, zapaterías, confiterías, Carbones de Esteban Corral y del Esla... y pocos más.
Una persona que no solamente va a influir durante el período de la posguerra en el desarrollos de su pueblo natal, Vidanes, sino en el de Cistierna es Don Pedro Fernández Valladares, nombrado Subsecretario de la Gobernación, haciendo posible la construcción del Cuartel de la Guardia Civil que se inaugura en el año 1944, aunque en realidad se finaliza en el año 1946.
Otra gran necesidad que se sentía en Cistierna a la hora de la terminación de nuestra Guerra es la construcción de la nueva Iglesia Parroquial, con mayor capacidad dado el aumento de población registrado en la Villa y mucho mejor ubicada que la de Santa María que queda arrinconada en el casco viejo del pueblo. Esta obra la acometió el Párroco Don Fidel Alonso Andrés apenas había llegado a Cistierna en el año 1939, con la ayuda del Estado, Obispado y donativos particulares. Se siguieron los planos del Arquitecto leonés Don Juan Torbado y pudo inaugurarse el 11 de octubre del año 1942.
Con fecha de 5 de marzo de ese mismo año el Sr. Obispo de la Diócesis, P. Carmelo Ballester Nieto, la había elevado a la catergoría de Término y la dotó de dos coadjutorías.
Seguidamente se completó el complejo parroquial con la construcción de una Casa Rectoral de nueva planta y Salones Parroquiales para fines pastorales.
En 1943 se acomete la construcción del Grupo Escolar "Fernández Valladares" dotado con 10 aulas que viene a paliar las necesidades en materia educacional y la incapacidad del antiguo "Colegio".
En este mismo año se detecta asimismo la necesidad de viviendas dignas en la Villa y se proyecta la construcción de 25 nuevas casas denominadas "baratas".
Al año siguiente se hace frente a la instalación de la Central Telefónica, siendo necesario para ello proceder a colocar un tendido desde La Robla a Cistierna. El Ayuntamiento contribuye con 19.260 pesetas.
En el año 1945 las MM. Dominicas Misioneras del Santísimo Rosario, dada la incapacidad del bajo de la Calle de la Estación que venía ocupando y las muchas peticiones de admisión en el Colegio, inician los trámites para la construcción de un nuevo Colegio. Idea bien acogida por el Ayuntamiento que concede inmediatamente una subvención de 5.000 pesetas. Los terrenos fueron proporcionados por Don Raimundo Morán y los planos fueron realizados por un arquitecto de León. La primera piedra se colocó el 7 de diciembre de 1948. El Colegio puede inaugurarse el 15 de abril de 1950, pero es necesario poco tiempo después ampliarle con un nuevo pabellón y con una artística capilla, que son obra del Arquitecto dominico P. Francisco Coello de Portugal, quien era también el autor del proyecto del nuevo Santuario de la Virgen del Camino. El pabellón norte se termina en el año 1959 y en el año 1966 se procede a levantar otro destinado a aulas.
En 1967 el Ministerio de Educación y Ciencia inicia una política de supresión de escuelas en nuestra zona, sobre todo en los pueblos más pequeños y las MM. Dominicas colaboran a la solución de este problema ampliando el Colegio con otro pabellón destinado a Escuela Hogar que funciona hasta el año 1976 en que hubo que renunciar por dificultades económicas.
Este Colegio funciona desde sus comienzos con clases de Preescolar o Párvulos; Enseñanza Primaria y posteriormente con Bachillerato. También se impartían en él clases de música desde 1947 para el Conservatorio de Valladolid. En 1948 se abre una Academia de preparación par el Magisterio. En 1958 es reconocido legalmente a todos los efectos, obteniéndose finalmente en 1976 la concesión de Enseñanzas del B.U.P. Mixto a lo que renunció a favor del nuevo Instituto de Enseñanza Media de Cistierna a fin de que éste encontrase vía libre para su creación y funcionamiento. Desde entonces solamente funcionan Aulas de E.G.B. que cesarán finalmente, quedando únicamente las de Preescolar. El Colegio en sus mejores años llegó a contar 450 alumnos.
En 1946 se soluciona la construcción del nuevo edificio de Correos y Telégrafos y en este año se inician las gestiones para dotar los edificios de teléfono particular.
En este mismo año se adjudica un grupo de 40 viviendas, de las cuales 25 se prevén en Cistierna, 4 en Santa Olaja de la Varga, 4 en Valmartino, 4 en Sorriba y 3 en Vidanes. De ellas solamente se hacen realidad las de Cistierna y Vidanes. A la barriada resultante se la llama desde entonces "Barrio de Colomina", por ser este el nombre de la Compañía constructora.
Inmediatamente después se acomete la pavimentación de las calles de la Villa de Cistierna, convirtiéndose de esta manera en la segunda urbanizada en la zona después de Boñar.
En la Posguerra funcionan en Cistierna, aparte del Colegio de Segunda Enseñanza regentado por el Patronato de San Guillermo, que se alberga en un edificio antiguo aledaño al Ayuntamiento, las Escuelas del Frente de Juventudes, el Centro de Higiene, el Instituto de Previsión y la Casa Sindical, careciendo algunas de estas instituciones de edificio propio.
Otra de las consecuciones importantes de Cistierna en aquella época es el nacimiento del Barrio de Santa Bárbara, al que se le dotó además de Escuelas de Patronato, viniendo a llenar un vacío existente.
Otro acontecimiento de gran alcance para Cistierna es también al creación del Partido Judicial a expensas del de Riaño, que desaparece por un Decreto del Ministerio de Justicia del 11 de noviembre de 1963. Como consecuencia de ello se habilitaron locales en propiedades del Ayuntamiento en los que comenzó a funcionar el Juzgado de 2ª Instancia y el Registro de la Propiedad. La Notaría del partido entonces traslada sus oficinas a Cistierna.
Por aquella época se ponen también en Cistierna unas oficinas al servicio de Extensión Agraria, que abre al mismo tiempo una escuela para la formación de los adolescentes llamados a permanecer en el campo.
Se abren igualmente otras dos escuelas para disminuidos psíquicos.
El día 5 de agosto de 1965 el Obispo de León Don Luis Almarcha Hernández crea a expensas de la segregación de la Parroquia de Santa María otra nueva parroquia, pero en realidad ésta nunca llego a funcionar e inclusive se halla cerrada al culto.
Cerrada la Escuela Hogar en el Colegio de Santa Catalina, que en parte funcionaba con la dotación de las Becas del Reaseguro del Ministerio de Trabajo, vino a llenar este vacío "La Residencia Fernández Fuentes", que se establece por disposición de los herederos de esta familia en respuesta a los deseos de sus padres en el año 1976 aprovechando para ello la casa paterna totalmente adaptada para acoger en sus comienzos a unos 50 niños problematizados, que al mismo tiempo cursan sus estudios en los centros de la Villa. Se sostiene con las ayudas de la Junta de Castilla y León y la regentan las Religiosas Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl.
Con anterioridad se construyó el Parque Infantil. La iniciativa partió de la Parroquia, comenzando los trabajos gracias a una generosa aportación del Notario Don Miguel González, responsabilizándose finalmente de su acabado y funcionamiento el Ayuntamiento de Cistierna.
El colegio de San Guillermo se había convertido en el año 1961, al igual que otros de la Comarca, en Colegio Libre Adoptado, consiguiéndose de esta forma que se responsabilizaran de él el Ayuntamiento y el Ministerio de Educación y Ciencia, iniciándose la construcción de un moderno edificio bajo la dirección técnica del Arquitecto Don Miguel Martín Granizo, de suerte que se pueden acometer en él las actividades académicas en el curso 1968-69, siendo convertido a partir de l año 1975 en sede del Instituto Mixto de Enseñanza Media, impartiéndose las áres de B.U.P. y C.O.U. a todos los alumnos de la región. Posteriormente se procedió a su remodelación y a la ampliación de sus instalaciones.
Cistierna también instala un Repetidor de Televisión que permite la recepción de los canales 1 y 2 de TVE. Recientemente se ha dado vía libre a las televisiones privadas.
Se instalan aquí mismo una oficina de Empleo INEM y otra de Recaudación de Contribuciones.
En 1972 el Ferrocarril de la Robla se traspasa a FEVE y si bien ello supuso una mejor economía para sus empleados, nunca se ha alejado el temor de su cierre, que jinalmente se consumó en la Navidad del año 1991 en que cesaron los servicios de viajeros, quedando únicamente trenes de mercancías. En 1993 se restablece en parte el servicio de viajeros.
En 1974 el Ministerio de Trabajo construyó el Hogar del Pensionista de la Seguridad Social, hoy conocido como Hogar Tercera Edad-Inserso, bajo la dirección y protección de Ministerio de Asuntos Sociales. Agrupa a 2.273 asociados y mantiene actividades recreativas, culturales, manuales, etc., como Semanas Culturales, Charlas orientativas, Teatro, Revista trimestral "Peñacorada", Orquesta, Coro femenino, taller de manualidades de maquetería, dibujo, pintura, taller de rehabilitación menor, etc.
En 1978 se abre el puesto de la Cruz Roja, que cuenta inclusive con ambulancia para facilitar la hospitalización de enfermos o accidentados.
Partiendo del Coro Parroquial, nace ya en la década de los 80 el Coro de San Guillermo, funcionando posteriormente los Coros y Danzas.
En 1980 se procedió a una remodelación de la Casa Consistorial, que consistió en levantar una planta más, rematada por el escudo de la Villa, situándose en ella el Salón de Actos. Se realizó bajo la dirección técnica del Arquitecto Martín Granizo. No obstante el Ayuntamiento sigue sin el acabado ideado por el Arquitecto Blanch, que había pensado incluir en una especie de tortea el reloj del Municipio.
En 1982 se dotó al Municipio de un edificio de nueva planta destinado a vivienda del Secretario, cárcel, cocheras, etc.
En este mismo año comenzó la construcción de la Casad de Cultura, que se finalizó dos años más tarde, siendo subvencionada por el Ministerio de Educación y Ciencia. Su arquitecto fue Don Miguel Martín Granizo y su constructor fue M. Calvo. Recibió su Biblioteca los fondos de libros existentes en las Salas de la Casa Consistorial, más otras nuevas dotaciones. Cabe destacar en ella el salón de Actos.
En 1983 se acometió la construcción de 50 viviendas sociales conocidas como "Río Esla".
De estas fechas es asimismo el Puente sobre el río Esla destinado a dar paso al camino vecinal Cistierna-Yugueros-La Ercina, que se construiría a continuación. El Puente se presupuestó en más de 50 millones de pesetas, siendo obra del Ingeniero Ricardo Sánchez Garrido, aparejador Pablo Escobar y Empresa Constructora una llegada desde Cataluña. Lo subvencionó la Excma. Diputación Provincial de León. El referido camino se hizo con aportaciones de la misma Diputación que lo incluyó en los Planes Provinciales y con la colaboración de los Ayuntamientos de Cistierna y La Ercina. Lo dirigió el Sr. ingeniero provincial.
En 1981 se construyó el Ambulatorio de INSALUD o Centro Comarcal de Salud, que vino a llenar una de las grandes aspiraciones y necesidades de la región. Comenzó a funcionar como Consultorio con escasos servicios hasta el año 1987 en que éstos se ampliaron sucesivamente con los de analítica, pediatría, odontología, radiología, electrocardiografía, traumatología, rehabilitación, etc. En la actualidad cuenta con una amplia plantilla, habiéndonos implantado un sistema de guardias y urgencias en el que participan todos los médicos de la plantilla y los de la concentración comarcal, corriendo la responsabilidad de garantizar su mejor funcionamiento en el Médico Coordinador.
Igualmente las farmacias de la comarca han establecido un turno de guardias para la noche y fines de semana conjuntando las posibilidades de la región.
La Telefónica también levanta aquí en el año 1986 un edificio destinado a colocar sus instalaciones.
En 1987 comienza la construcción de la residencia de ancianos, que ha sido siempre una de las aspiraciones de Cistierna y su comarca, pero han quedado paralizadas las obras subvencionadas en un principio por la Junta Autonómica de Castilla y León, a pesar de las incipientes colaboraciones de Cáritas de la Parroquia y del Ayuntamiento. Su Arquitecto es Macario Prieto Escanciano y se está pendiente de que la Consejería de Bienestar reasuma esta importante obra. Se espera que quede prontamente terminada.
En el año 1987 se inauguró el Instituto de Formación Profesional, dependiente del Ministerio de Educación y Ciencia y que había sido proyectado en el año 1982. Se construyó bajo la dirección del Arquitecto Sr. Ameijide, implantándose en él las siguientes ramas: Primer Grado, Electricidad y Administrativos y Segundo Grado, Eléctrica e Informática de gestión. En el curso 1993-94 quedaron fusionados ambos institutos.
En 1988 se renovó la Plaza del Mercado, cuya nave se había construido en la Posguerra, ampliándose y urbanizándose posteriormente toda su área de expansión.
En este mismo año se canceló el llamado "surtidor de gasolina" situado en la calle de Calvo Sotelo y se procedió a la moderna instalación de un Servicio de CAMPSA en la parte norte de la carretera de Sahagún a Las Arriondas, cuyo concesionario Benjamín Rodríguez lo ha dotado, aparte de los servicios de gasolina y gasóleos, el servicio de Gasóleo C a domicilio, lavado de coches, Bar, etc.
En esta época se inauguró igualmente otro grupo de viviendas sociales.
El Matadero Comarcal se inició en el año 1985, pero se abrió en el año 1989, siendo dirigido por el Ingeniero Agrónomo Juan Antonio F. Gómez. Esta obra exigió una nueva ordenación de los servicios de inspección veterinaria de la comarca que se conectan en Cistierna a partir de esta fecha.
En 1989 se dota a Cistierna de una Casa de Oficios a cargo del INEM, que abarca las especialidades de albañilería y fontanería, que ya están prestando algunos servicios en edificios oficiales. Se espera que en fecha inmediata se amplíen las especialidades.
En 1991 se estableció un Aula Ocupacional de Taller a cargo del INSERSO, orientada especialmente a deficientes, disminuidos y minusválidos.
En este mismo año ha comenzado la construcción del Edificio para Juzgados, que es obra del Arquitecto Carmen Castañón Cristóbal, siendo responsable de la obra el Centro Técnico de Construcciones de Ponferrada. En este momento están pendientes el acabado y su inauguración.
Se anuncia en el año 1992 la continuación de al ampliación de la antigua Carretera de Cistierna a Palanquinos en el tramo desde Sahechores de Rueda a Cistierna y se prevé también como inmediata la realización del tramo Cistierna-Las Salas haciéndose eco la prensa y la conciencia pública de los peligros, especialmente para el tiempo de invierno, que presenta el paseo de la Ajagariz y Vegabarrio a causa de la construcción de una nueva Presa en el río Esla.
Como obras significativas de la iniciativa privada en los últimos años habría que señalar especialmente la construcción de numerosos bloques de pisos, la ampliación de la Cerámica Cistierna, de los hijos de Fidel Rodríguez, Cantera y Áridos, aunque situados en terrenos de Santa Olaja de la Varga y Sorriba del Esla, y sobre todo la Clínica del Dr. Rivas, que ha prestado inestimables servicios a la salud de los ciudadanos de Cistierna con su riberas y montañas y que en la actualidad mantiene un concierto de varias camas con la Seguridad Social.
En el campo de la Caridad ha prestado un gran servicio a los necesitados y transeúntes la casa de la Fraternidad, que sostiene Cáritas Parroquial de Cistierna.
No obstante, a pesar de los muchos logros constatados anteriormente, hay que reconocer que el momento por el que están pasando tanto la Villa de Cistierna y sus contornos en estos momentos, muy doloridos nos vemos obligados a calificar que son de recesión, tanto en lo demográfico como en lo económico, debido a las tres grandes crisis de la agricultura, ganadería y sobre todo la minería, que han sido siempre los pilares sobre los que se ha sustantado la vida y el progreso de Cistierna; todo lo cual ha conducido especialmente a la juventud a la emigración.
A raíz del cierre de los trabajos de la mina de Hulleras de Sabero existe la convicción de que la única solución radica en la reindustrialización de la Comarca par lo que está dando los primeros pasos la llamada Mesa de Seguimiento de Sabero, que prevé y favorece la creación de un nuevo tejido industrial en la comarca, canalizando las ayudas oficiales de la Administración Central, Comunidad Autonómica de Castilla y León, Diputación Provincial, Ayuntamientos respectivos, Hulleras de Sabero e iniciativa privada hacia las nuevas industrias a situar en los polígonos de la Herrera y Vidanes, se los que se habla en su lugar correspondiente.
Nombres para un pueblo
La historia de un pueblo tan significativo como Cistierna no puede hacerse sin el concurso de una serie de personas que hayan estado implicadas en su quehacer de cada día.
Sin duda que serán muchos los que pudieron merecer el título de bien nacidos o beneméritos de este pueblo. Mencionarlos a todos sería tarea de suyo imposible, puesto que el pasado tiene muchas zonas oscuras que ocultan a veces la personalidad de quienes fueron pieza importante de su historia.
Como muestra valga este puñado de gentes distinguidas que honran a una villa tan sobresaliente como Cistierna.
El elenco se ciñe únicamente a personas ya desaparecidas.
Abren la lista los Santos Facundo, Primitivo y Cipriano, que dieron nombre en el siglo X al Monasterio de Cistierna.
Tanto el rey Alfonso VI como su hermana Doña Urraca pueden ser considerados como grandes propietarios y bienhechores de las tierras del alto Esla y en especial de Cistierna por haber poseído el referido monasterio.
Por la misma razón habría que mencionar a la Familia Flaínez, y en especial al Conde Flagino Fernández, que lo poseyó antes que la Familia Real.
En el año 1137 es rector de la Iglesia de Cistierna Don Pedro Velaz, sin que nos conste si fue o no fue natural de este pueblo: pero lo que sí sabemos de él es que fue quien construyó la Iglesia de Santa María y su hospital anejo.
San Guillermo de Peñacorada encontró en el siglo XII cobijo, primero en la Gruta de Cistierna, hecho que cada año conmemora la Villa desde tiempo inmemorial con rogativa y romería hasta su ermita el día 28 de mayo, y luego en el priorato de Santo Tomé de Peñacorada hasta que se instaló en la llamada Abadía de San Guillermo situada en la falda norte de la Montaña, quedando reconvertido y renovado durante su mandato abacial.
En un documento de la Catedral de León del año 1167 se nos refiere la donación al Monasterio de Santo Tomé de Peñacorada, firma un tal Juan de Cistierna.
En el año 1347 lleva el título de Conde de Cistierna Don Enrique, hijo del rey Don Alfonso. En lo sucesivo ha sido imposible conseguir más pistas de este título nobiliario.
También a partir de la Edad Media el Obispo de León es Señor, tanto en los espiritual como en lo temporal de Cistierna, como lo era asimismo de los restantes pueblos del concejo de Modino. En Cistierna tiene inclusive cellero y cellería.
Felipe II convirtió a Cistierna en realengo, cumpliéndose así una vieja aspiración de unos pueblos a los que les caracterizaba un cierto orgullo de independencia. Es posible que haya sido el mismo monarca quien concediera a este lugar el título de villa.
Don Francisco González Reyero erigió el mayorazgo de los Reyeros, que dotó de Casa Solariega y Escudo.
En el curso de 1557-58 es alumno de Gramática en la Universidad de Salamanca Don Juan García, natural de Cistierna y de quien no tenemos posteriores noticias, aunque su nombre coincida con e de otro coetáneo llamado también Juan García de Brizuela, que era natural de Modino y que fue Canónigo de la Catedral y provisor del Obispado de León.
También en el siglo XVI nace en Cistierna el presbítero Don García Gómez. Otro cistiernense fue Cura de Sorriba del Esla en el siglo XVII y que se llamaba Don Francisco Alonso González Reyero, que ostentó además el entonces importante cargo dela Vicaría de Valdesabero. También nació en Cistierna su hermano el sacerdote Don José.
En el año 1715 es Párroco de Cubillas de Rueda Don Francisco Morán, llegando a ser un hombre de gran influencia en la Ribera de Gradefes.
En el año 1828 es igualmente Cura de Sorriba otro sacerdote natural de Cistierna llamado Don Manuel Fernández Reyero, que falleció en este pueblo en el año 1866.
En 1864 estudiaban filosofía en el Seminario de León Nicomedes Reyero y Maximiliano González.
También durante muchos años del siglo pasado fue Párroco de su villa natal Don Cayetano Paniagua González, que era hijo del boticario y al quedarse imposibilitado en sus últimos años de ejercicio pastoral fue auxiliado en concepto de coadjutor por su sobrino Don Plácido Fernández Paniagua, también natural de Cistierna, que fue cura de Llamera, se ordenó sacerdote el 6 de abril de 1867, pasando a ser Cura de Modino en 1875 y Párroco de Canalejas en 1889 donde murió ya en los primeros años del siglo XX.
También nació, aún en años del siglo XIX en Cistierna Don Raimundo Morán, que ejerció aquí su profesión de médico hasta bien entrado el siglo XX. Se distinguió, no solamente en el ejercicio de la medicina, sino por su filantropía, que hizo posibles muchas de las instituciones actuales de Cistierna.
Nació en Cistierna el 11 de agosto de 1877 Juan Ferreras González, que realizó en el Ayuntamiento una labor muy eficaz que le mereció el honor de que se le dedicara una calle de la Villa. Su hijo Gregorio Cayo Ferreras nació igualmente en Cistierna el 12 de marzo de 1899. Fue Militar a quien tocó intervenir con gran bravura, según nos refiere el mismo, en la Campaña de Alhucemas en África y en la Guerra Civil, conservando siempre un gran cariño por la montaña leonesa. Luis Valdés Mateo nació asimismo en Cistierna y falleció en época reciente en Madrid. Cultivó con bastante fortuna la poesía, siendo el autor de la letra del Himno de San Guillermo y de otros muchos versos dedicados a Cistierna. Carlos Díez González, nació en nuestra villa el 4 de noviembre de 1908. Fue Médico Urólogo con ejercicio en la Ciudad de León hasta su fallecimiento en León el 22 de noviembre de 1989. Don Vicente Serrano Serrano es también otro médico leonés nacido en Cistierna el 23 de octubre de 1913. Fue Presidente del Colegio de Médicos de León y Vicepresidente del Colegio Nacional. Falleció hace unos años en León.
Fueron además hijos de Cistierna Luis González González, nacido el 29 de agosto de 1915 que ejerció el Magisterio en Sabero y Cistierna, entre otros lugares, Manuel González Díez, Abogado y propietario agrícola como dueño de una ganadería modélica, nacido aquí el 28 de abril de 1919 y siendo Alcalde del Ayuntamiento y Diputado Provincial en el momento en que Cistierna fue declarada cabeza del Partido Judicial. Murió hace años en Cistierna. Félix Montañés de las Heras es hijo de otra prestigiosa familia de la villa en la que nació el 25 de agosto de 1915. Fue Militar del Ejército del Aire, muriendo en acto de servicio cuando realizaba sus funciones de piloto. Juan Pescador Reyero también nació en Cistierna el 24 de Junio de 1921, donde murió prematuramente habiendo realizado estudios superiores y ejerciendo aquí varios cargos administrativos.
No eran naturales de Cistierna, pero si quedaron fuertemente vinculados a la Villa, por unas u otras razones, Esteban Corral Sánchez, natural de Olleros de Sabero y Empresario de Minas y Alcalde del Ayuntamiento, quien, aparte de ser el promotor de la construcción de la Casa Consistorial, para cuya obra cedió fondos propios, contribuyó decididamente al desarrollo económico y social de esta población en la que falleció. Don Similiano Sánchez era natural de Colle, siendo Cura de Cistierna desde finales del siglo XIX hast su fallecimiento aquí en el año 1934 y Arcipreste de Rivesla, quien contribuyó grandemente a la instalación de las MM. Dominicas en Cistierna, en cuya labor la secundó la religiosa dominica navarra Sor Carmen Cormenzana; Don Inocencio Rodríguez Díez era natural del inmediato pueblo de Santa Olaja de la Varga, sucedió a Don Similiano y desempeñó en Cistierna una gran labor pastoral y social lo mismo que haría posteriormente en la Parroquia de San Marcelo de León y en el Obispado de Cuenca al que fue promovido; Don Ezequiel Echevarría Castañón nació en Sabero, pero en realidad desempeñó durante muchos años con gran prestigio la medicina en Cistierna; la madre Sor María del Buen Consejo de Prado Zorita era natural de Valdavida, pero vino en su niñez a Cistierna donde hizo los estudios de Magisterio e ingresó como religiosa en la Dominicas del Santísimo Rosario, muriendo mártir en Stanleyville (Congo Belga) el 25 de noviembre de 1964; Felipe Corral Díez nació en Olleros de Sabero, pero en su niñez se trasladó a Cistierna, siendo Coronel del Ejército y muriendo en Valladolid hace años; Luis González Vázquez también nació en Pontevedra, pero siendo niño vino a Cistierna donde comenzó sus estudios, siendo Catedrático en Química en tierras valencianas y en Cistierna donde murió prematuramente hace unos años.
Son otros muchos los que desde una gestión más o menos espectacular o modesta han hecho méritos par figurar en este cuadro de honor de Cistierna por la lucha diaria a favor de su desarrollo económico, social, religioso, cultural, político, educativo, etc. pero un espacio concreto exige limitaciones, que solamente se podrán superar desde otras publicaciones más detalladas y ambiciosas.
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