Round 2 - Nowhere girl
Central Park era aún más inmenso de lo que había imaginado. A pesar de que siempre había querido visitarlo, en otras circunstancias jamás hubiese decidido hacerlo de noche. Los árboles que ofrecían cobijo y sombra los días de verano se alzaban amenazantes con el color índigo que ofrecía la noche cerrada.
El profesor había sido poco preciso cuando se puso en contacto con ella la noche anterior. Central Park tenía decenas de fuentes. Suspiró y anheló que el profesor hubiese obviado la información, dando por supuesto que se refería a la fuente Bethesda, que preside el parque y desde la que se domina el lago y las frondosas orillas del Ramble. No le gustaba en absoluto la idea de esperar durante horas en una fuente equivocada, encerrada en la oscuridad del recinto.
Tardó unos veinte minutos en llegar, pero a ella le parecieron horas. Los inocentes ruidos de la naturaleza convertían por la noche el lugar en perfecto escenario para una pesadilla.
Cuando llegó le pareció ver al profesor sentado en uno de los bancos que rodeaban la fuente. La luz de una farola ampliaba su sombra hierática, haciéndole parecer amenazante, por lo que la joven deceleró el paso, al tiempo que intentaba ocultar el temblor en su voz mientras preguntaba:
- ¿Profesor Bewick?
La silueta se puso en pié y dirigió una de sus manos hacia la suya. A la luz volvía a ser el hombre afable de siempre, aunque su cara reflejaba un profundo gesto de preocupación.
- Verónica. Temía que no vinieses.
El silencio eclipsó la conversación durante unos minutos, mientras los dos trataban de averiguar qué podía decirse a una persona de la que no has sabido nada en tanto tiempo y con la que un buen día te reencuentras en esas circunstancias. De repente el profesor lo interrumpió bruscamente, como si acabase de recordar algo.
- No tenemos mucho tiempo. Hay gente que anda buscándome, y no tardarán mucho en encontrarme.
- ¿Qué ocurre profesor? ¿Por qué todo este mister…?
- Ante todo quiero pedirte perdón por haber desaparecido de esa forma, sin ningún tipo de explicación. Pensé que era mejor para ti que no supieses nada, …solo de esa forma podía garantizar tu seguridad.- El profesor se llevó la mano a la frente, secándose el sudor que le resbalaba a pesar del frio de la noche- Pero ahora necesito tu ayuda. He intentado buscar una solución que siguiese manteniéndote al margen de todo esto, pero eres la única persona que…- Uno de los ruidos de la noche aceleró aún más el corazón del hombre.- Está bien, tengo que ser breve. Cuando estaba en la facultad descubrí algo que implicaba a mucha gente importante en un asunto realmente serio. Junto a unos colegas fui destapando el fraude desde la sombra que nos aportaba la docencia, hasta que alguien se dio cuenta y no nos quedó más remedio que huir por separado para salvar la vida. Sin embargo cada uno desde su nuevo destino ha intentado seguir luchando. Llevamos esperando meses el día de mañana. Tenemos la oportunidad de fotografiar las pruebas que sacarán todo a la luz, pero yo no puedo ir, estoy demasiado vigilado, y tú eres la única persona en quien confío capaz de suplirme en el trabajo. Pero antes de desvelarte los detalles, necesito estar seguro de que no me equivoco al depositar en tí esa confianza.-
Verónica parpadeó, quizá por primera vez desde que el hombre había comenzado a hablar. El hombre esperaba impaciente su respuesta, pero ella era incapaz de articular una sola palabra.
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