Round 3 - Er Davi
Eran las tres de la tarde hora local, José se encontraba descansando plácidamente en la habitación de su hotel. Absorto en sus pensamientos, no se enteraba de que alguien estaba tocando la puerta. Inmerso ya en lo que podía ser su novela, seguía sin percatarse de los golpes cada vez más fuertes y seguidos que la hacían tambalear.
Cuando por fin se dio cuenta, un hombre con pronunciadas ojeras, serio, con aires chulescos y que desprendía gran seguridad en sí mismo, le instó amablemente a que mantuviesen una conversación.
Leander comenzó a hablar. – Desconozco de donde eres y que relación tienes con Francis y su tripulación, pero me parece que no sabes bien donde te estas metiendo. Llevamos tiempo detrás de esos supuestos marineros, Francis, Urian, Vasilios, Karsten y Achilles. Creemos están metidos en un red de tráfico de drogas. Por lo que llevamos investigado hasta el momento, sospechamos que traen alijos importantes de heroína nº4, llamada también tailandesa o china. Ahora bien José, tu decides de que lado estas, del lado de la justicia o del lado de la delincuencia. Esta es tu elección. ¿Qué me dices?
José, preso de la confusión, le dijo. – ¿Cómo se yo que usted no me esta mintiendo? ¿Y qué es eso de que estoy de un lado o del otro? Yo no estoy de ningún lado, soy un turista que ha venido a pasar aquí unos días en busca de tranquilidad.
- Me parece bien, pero hay un problema. Mi jefe cree que usted puede trabajar para José Luis Charlín Gama, uno de los lideres del clan de los charlines. Por su rostro no parece muy convencido de lo que le estoy diciendo, pero mire.- El inspector sacó un retrato robot de un presunto colaborador del traficante de drogas, que estaba en busca y captura por la Policía española. Tenía un más que razonable parecido a este. - Nosotros no sabemos si usted es con seguridad esta persona y lo más honesto sería ponerle a disposición de la justicia española, sin embargo a mi jefe le interesa detener a esa panda de maricones. Por lo que nuestra oferta es la siguiente.- Leander, esbozó una sonrisa. – No se ponga así hombre. Si usted no es quien dice mi jefe que es, y no quiere colaborar, no pasa nada.
- No si…, no me pongo de ninguna manera. Pero es que estoy alucinando. Yo sólo quería escribir una novela y buscaba inspiración en esta isla, y desde que he llegado no paran de sucederme cosas extrañas.
- ¿A qué se refiere?.
- No, no, a nada en concreto.
- Venga no se preocupe, no le preguntó más. Bueno, el plan consiste en lo siguiente: nosotros tenemos varios agentes constantemente siguiendo a estos, pero aún no sabemos como introducen la droga. Esta noche usted ha quedado para ir con él a un Pub llamado Poseidón y donde creemos que se va a cerrar el trato. Allí trabaja Patrick de la Fountaine, que sospechamos es el comprador. Dentro de la discoteca no tenemos forma de enterarnos de lo que pasa y queremos que usted sea nuestro topo. Es una misión peligrosa que requiere gran valor. ¿Qué me dice?
- Eh, eeeeeeeeeeh, puuuuuuuuf, zambomba. No sé, yo……… En fin, que… es que yo soy un pobre hombre y a mí ésto me queda muy grande. Compréndalo señor inspector, que lo mío no va a ser autobiográfico. Vamos que mi libro de realidad cero.
- Muy bien, si es esa su decisión… Ahora acompáñeme a comisaría que está usted detenido.
- ¿Detenido?. Eeeeeeeeh, eeeeh. ¡Nooo!, ¡Nooo!, colaboraré. Al fin y al cabo hasta ahora mi vida ha sido un desengaño. Ya va siendo hora de ser un hombre.- Contestaba nuestro protagonista mientras para sus adentros pensaba: ¿Pero dónde te estás metiendo mariconazo?
- Quiero que sepas que has hecho lo más honroso, no tienes por que tener miedo, nosotros vamos a ocuparnos de todo.
- Eso espero.
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