Ni el Sonic Team ni SEGA se hacen cargo de Sonic 4


Poco a poco se va conociendo más información sobre Sonic 4, y en el día de hoy le ha tocado el turno a sus desarrolladores puesto que hoy se han hecho públicos los datos sobre el estudio que se hará cargo de su desarrollo.
Finalmente no serán ni SEGA ni el Sonic Team –habitual de las últimas entregas de las series-, y es que será el estudio afincado en Osaka, Dimps, con créditos en algunos de los Dragon Ball Z recientes, y también con colaboración con Capcom en Street Fighter IV pero, lo que es más importante, desarrolladores de Sonic Rush y Sonic Advance
Un equipo, en suma, con dilatada experiencia en las 2D y, por si fuera poco, con dos de las mejores últimas entregas de Sonic en su haber.
3Djuegos
Por cierto y como opinion personal, creo que la calidad grafica del juego aunque se vuelva a los tiempos de exito del erizo, no esta demasiado conseguida, pero he visto una imagen por internet que me ha dado esperanzas. espero que los programadores se empapen de lo que pide la gente.

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Sega Zone : La “nueva” consola de Sega llegara en verano

Pese a que la propia Sega hace mucho que dejó de participar en el mercado de las videoconsolas y se dedicó sólo a los videojuegos, no quita que llegue a un acuerdo comercial con otras empresas para vender hardware antiguo de nuevo. Es lo que han hecho con la nueva Sega Zone, una Mega Drive de las de hace 20 años puesta al día en cuanto a estética y mandos, que incluye dos muy similares a los de Wii y que también tienen su particular sensor de movimiento.

Tanto es así, que la consola viene con 50 juegos, 30 de ellos nuevos para aprovechar los mandos y 20 de los clásicos, todos ellos preinstalados en memoria. Por si fuera poco, incluye ranura para jugar a los cartuchos clásicos que aún tengamos por casa criando polvo, lo que unido a su precio (40 libras, 45 euros) la convierten en una tentación más que sugerente para los que ya andan entrados en años y quieren recordar su infancia. Se pondrá a la venta en verano.

Virtualnextgen.

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Solución al problema de los controladores

En Agosto de 1981 se iniciaba una huelga de controladores aéreos en los Estados Unidos. La huelga en petición de mejoras salariales (unos 10.000 $ de media de subida) y reducción de la jornada laboral, fue seguida por miles de controladores en todo el país, logró paralizar los Estados Unidos, al encontrarse sin controladores suficientes para poder controlar el tráfico aéreo.

El 5 de Agosto, el presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, ordenaba el despido de 11.359 controladores estadounidenses por declarar una huelga ilegal. Fueron sustituidos por controladores militares y a los huelguistas se les impuso la prohibición vitalicia por ley de volver a trabajar en aeropuertos.

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US Army Korea – IMCOM

Para evitar una paralización mayor, Reagan siguió un plan de emergencia diseñado durante los tiempos de Carter, que consistía en emplear al personal militar en los puestos de control, reducción de parte de los vuelos regulares en buena parte de los principales aeropuertos americanos y el cierre de más de 50 torres de control, con el traslado de cerca de 1.000 controladores a otros lugares donde fueran más necesarios.

En ese mismo tiempo, se habían recibido cerca de 20.000 solicitudes para trabajar como controlador aéreo, pero precisamente las organizaciones sindicales que agrupaban a los controladores impedían desde dentro, el ingreso de nuevos controladores para poder tener mayores condiciones a la hora de negociación en cualquier negociación posterior, ya que podían argumentar que estaban sometidos a mucha presión.

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¿Conoces los escandalosos privilegios en las pensiones de jubilación y sueldos de políticos y cargos públicos?

¿Crisis para todos?

Información elaborada por © Larrauri & Martí Abogados

Si en otros artículos nos referíamos a las pensiones públicas a la que tienen derecho la gente de “a pie” (Las 5 reglas de oro para conseguir una buena pensión de jubilación, esta vez analizamos en profundidad las pensiones de colectivos privilegiados, como los altos cargos institucionales (ministros, diputados, secrearios de Estado, etc). Precisamente, para estos altos cargos existe la posibilidad de compatibilizar dos y hasta tres tipos de pensiones como recompensa por el arduo trabajo realizado.

Efectivamente, la primera gran diferencia entre una pensión pública y una pensión de un alto cargo, o mejor dicho entre un ciudadano y un alto cargo institucional, es que así como el ciudadano nunca podrá percibir dos salarios del erario público, el ministro, el senador, diputado, secretario, etc…, podrán percibir dos y tres salarios del Erario Público.

Es más, todos los contribuyentes deben tributar por sus ingresos, pero un tercio del sueldo de los diputados o senadores no está sujeto a IRPF porque se considera como indemnización para gastos de su cargo.

Además, todos nosotros debemos cotizar durante 35 años para cobrar la totalidad de la base reguladora de la pensión a la que tengamos derecho, sin embargo a los miembros del Gobierno les basta con jurar el cargo y acumular siete años de ejercicio para poder obtener la pensión máxima de jubilación.

Y este gran privilegio lo tienen gracias a la llamada pensión parlamentaria, que está prevista en el Reglamento de pensiones parlamentarias de fecha 11 de junio de 2006, que es la pensión que las Cortes Generales abonan con cargo a su presupuesto a quienes hayan sido miembros del Congreso de Diputados o del Senado durante al menos 7 años.

Esta pensión parlamentaria se creó para los supuestos en que los parlamentarios no alcanzaran el límite máximo de pensiones públicas. En esos casos las Cámaras abonarían la diferencia entre ese límite de pensión máxima y la pensión percibida por el diputado, en resumen, las Cámaras pagarán el dinero necesario hasta que el diputado alcance la base máxima de jubilación.

Curiosamente, esta pensión parlamentaria se establece según su “Exposición de Motivos” para equiparar a los parlamentarios españoles a la media de los países de nuestro entorno.

Indemnización por cese del parlamentario

Más gracioso todavía es el motivo que indican para justificar la indemnización por cese del parlamentario. Según la Exposición de Motivos del Reglamento de 11.06.2006, la dedicación a la actividad política parlamentaria obliga a dejar la ocupación habitual de modo que cuando se produce el cese, la vuelta a dicha ocupación suele acarrear diversas dificultades. La dificultad más “relevante”, según esta Exposición de Motivos, es la carencia de cobertura por desempleo que afecta a quien desempeña cargo parlamentario.

Es decir, un parlamentario que al mes percibe como salario medio mensual 4.000 €, tendrá la gran preocupación de que cuando cese su cargo no tendrá la prestación de desempleo, así que, claro, esto supone una gran problema, por ello se establece una suculenta indemnización por cese.

Además, también se establece la indemnización que permita hacer frente al período de transición que se da entre la disolución de las Cámaras y la constitución de las mismas tras las elecciones en el que no es evidente si se va a continuar en el desempeño del cargo.

La indemnización por cese parlamentario será el equivalente de una mensualidad de la asignación constitucional por cada año de mandato parlamentario en las Cortes Generales y hasta un límite de 24 mensualidades. Esta indemnización además se abonará mensualmente.

Idénticos motivos se adujeron para justificar la indemnización por cese de los ministros, permitiendo que dicha indemnización fuera compatible con el cargo de diputado o senador o con cualquier otro tipo de remuneración.

De manera que cuando el ministro cesa en su cargo, tendrá derecho a una indemnización del 80% de su salario hasta dos años como máximo y tal percibo de cantidades la podrá compaginar con la remuneración por diputado o senador y cuando cese en el cargo de diputado o senador también tendrá derecho a una indemnización por cese que será una mensualidad por año de cargo y además tendrá asegurada la base máxima de la pensión de jubilación si ha estado en el cargo parlamentario al menos siete años.

Asimismo, podrá compatibilizar este mismo Ministro su indemnización por cesantía en el Parlamento europeo como es el caso de muchos ministros que cobran pensiones como ex comisario europeo por ejemplo compatibilizando esa pensión con su remuneración como ministro del Gobierno y cuando cese en ese cargo percibirá también la pensión del 80 % por cesantía como Ministro y así indefinidamente.

Jueces y magistrados

Más precaria es la situación de los jueces y magistrados que pasan de percibir un activo de 4.000 o 4.500 € a ser beneficiarios de una pensión de jubilación de unos 1.800 €, siempre y cuando acrediten, al menos, 35 años cotizados, lo que no es tan fácil teniendo en cuenta la edad media de ingreso en la Carrera judicial que suele oscilar entre los 31 o 32 años.

No siempre fue así el tratamiento de los jueces y magistrados jubilados en España. Antes para calcular el importe de su pensión servía como salario regulador para la jubilación el salario mayor que hubieran percibido durante dos años por lo menos, cuantía significativamente más alta que la actual pensión que se les ofrece.

Así que tanto jueces como magistrados están en pie de guerra solicitando una equiparación de la pensión de jubilación y del salario activo pidiendo que no les aplique un tope máximo de pensión para de esa manera poder percibir una pensión exactamente igual al salario que venían percibiendo durante su judicatura.

Además también están solicitando una rebaja en el período de prestación efectiva de servicios (35 años) porque no se puede empezar a trabajar como juez a los 16 años. Dicha aspiración la tenemos todos por supuesto, pero no podemos ni siquiera pedirla, ya que sería una auténtica locura que Notarios, abogados o arquitectos, por nombrar algunas profesiones que tampoco se pueden iniciar a los 16 años, tuvieran la misma pretensión que los Jueces ya que ello implicaría el fin del sistema del bienestar social y de las arcas de la seguridad social.

Sin embargo, los jueces se ven en todo su derecho. Además como su jubilación forzosa está fechada a los 70 años en vez de a nuestros 65 años, también entonan su queja de que trabajan cinco años más que el resto de los mortales por lo que es necesario que no les apliquen nuestros topes máximos de jubilación y que, en definitiva, se les pague como hace 23 años, de acuerdo con lo que efectivamente venían cobrando al momento de su jubilación.

Con todo esto desde el Gobierno hablan de austeridad y de contención económica y es muy significativo que ninguno de los ex parlamentarios o ex ministros renuncien a su indemnización por cesantía y sigan acumulando y simultaneando pensiones y remuneraciones con todas las garantías legales y con el dinero de los contribuyentes.

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